viernes, 24 de agosto de 2012

LA IMPORTANCIA DE LAS VACACIONES


¿Serán las vacaciones un concepto que el ser humano inventó para justificar sus deseos de descansar, o son parte del reposo que necesitan la mente, el cuerpo y el espíritu?

Hasta ahora las vacaciones han sido vistas como un período importante en la vida de los trabajadores y de los estudiantes, conforman parte importante de la vida familiar. Para la mayoría época de descanso y disfrute pero para otros, época de problemas graves.

Quienes poseen recursos suficientes disfrutarán de su merecido descanso, pero quienes carecen de esos recursos o las madres con hijos en edad escolar que no pueden tomar sus días vacacionales en la época de asueto escolar, se enfrentan al gran problema del que hacer con los hijos, sobre todo cuando son más pequeños y demandan mayor cuidado o atención.

Este período de descanso está consagrado por ley y debe ser respetado por las partes. El cansancio y estrés acumulado hacen mella en la humanidad y salud física y mental de trabajadores, estudiantes y amas de casa. La productividad organizacional y transparencia contable depende del cumplimiento de estos períodos de disfrute y descanso.

Se denominan vacaciones (o vacación) a los días dentro de un año en que personas que trabajan o estudian toman un descanso total o el receso de su actividad en un período determinado, exceptuando feriados denominado por fiestas nacionales, tales como Navidad o días representativos de una nación como la celebración de su independencia. Existe principalmente para prevenir estrés u otras patologías, además de según el criterio del estado o gobierno local, para incrementar la productividad en el resto del año. Existen generalmente dos tipos de vacaciones, las vacaciones de un trabajador o estudiante. Estas vacaciones corresponden legalmente y, debe de estar prohibida la tarea, ya que estas son para descansar y no trabajar.

Los países independientemente definen en su calendario un periodo el cual para la mayoría de la población se considera como vacaciones, estos generalmente son los meses de julio-agosto para los países del hemisferio norte, como enero-febrero para los países del hemisferio sur. A pesar que los trabajadores según el país ocupan entre 7 a 45 días, los estudiantes tienen vacaciones un periodo más prolongado de tiempo, en muchas ocasiones, ambos meses e incluso tres (la mitad de los meses colindantes o el mes entero posterior o siguiente). (Wikipedia 2012).

Se dice que cambiar de actividad es igual que descansar, así que un individuo con una actividad laboral intelectual podrá encontrar descanso en una actividad manual, mientras que un sujeto con un gran trabajo manual podrá descansar mejor realizando alguna actividad intelectual.

Muchos estudios se refieren a la importancia del período vacacional para la empresa y la familia y por tanto para la sociedad. Para Alejandra San Juan R., Psicóloga de la Dirección de Tecnologías Educativas de la Universidad Andrés Bello, las dificultades de concentración, desmotivación, cansancio, son sólo algunos de los síntomas físicos y psicológicos que experimentan los estudiantes al final de cada época escolar. La necesidad de las vacaciones se hace perentoria para poder renovar energía y experimentar el cambio de aire que el cuerpo tanto reclama.

El ser humano posee un eje de comunicación constituido por el hipotálamo, la hipófisis y las glándulas suprarrenales, el cual gobierna las reacciones orgánicas del cuerpo. Ante situaciones alarmantes o periodos prolongados de estrés, este eje se altera, lo que provoca un incremento en la producción de dos sustancias principales: una hormona que se llama cortisona y otra que se denomina adrenalina y es un neurotransmisor. El aumento brusco de éstas en el torrente sanguíneo puede ocasionar problemas serios en el corto y el largo plazos. Estas sustancias son responsables de múltiples reacciones que atentan contra nuestra salud: pueden elevar de manera súbita la presión arterial o la frecuencia cardiaca, y en casos crónicos, es posible que se produzcan afecciones coronarias más severas, así como incrementos de los niveles de azúcar y colesterol en sangre, o descalcificación de los huesos.

Para equilibrar dichas alteraciones —producto de someterse a periodos estresantes largos y continuos y evitar con esto la fatiga, misma que produce un estado alterado del equilibrio fisiológico del individuo y que disminuye la capacidad de rendimiento y de la memoria—, son necesarios los periodos vacacionales para restablecer el organismo. Por tanto es de vital importancia que en las vacaciones se realicen actividades que generen satisfacción, ya que incluso el simple recuerdo de los momentos agradables produce placer y es una fuente de energía para el resto del año. Diversos estudios han encontrado que para desligarnos por completo de la rutina de nuestras obligaciones se necesita un mínimo de tres semanas, periodo durante el cual logramos cambiar nuestros horarios, alejarnos de las presiones y reacomodarnos en nuestro nuevo entorno. (http://josalud.com/2008/12/para-qu-sirven-las-vacaciones/)

Al igual que alimentarse o dormir, el descanso es una necesidad biológica y mental imprescindible después de largas jornadas de trabajo. El cuerpo necesita desconectarse de la rutina y tomar un relajo que no es recomendable postergar o cambiar por incentivos económicos. El trabajador necesita vivenciar este período de transición como el fin de un período y el comienzo de un año con nuevos desafíos y proyectos. Está comprobado, a través de numerosos estudios, que el período de vacaciones, afecta positivamente el rendimiento de los trabajadores. Es decir, que mientras más satisfecho se sientan, su disposición para el trabajo será positiva, mayor compromiso tendrá con la institución, y su productividad aumentará en beneficio de ambas partes. Entonces claramente las vacaciones no sólo favorecen al trabajador sino que también a la compañía a la que pertenece.

El período vacacional además es contemplado en la LOTTT y por tanto debe ser respetado de acuerdo a las condiciones explicadas en dicha ley y además de be pagársele el bono vacacional correspondiente a cada trabajador. El problema se presenta cundo el trabajador no tiene dónde o como pagar las vacaciones fuera del ambiente laboral u hogareño que lo desconecte de la rutina diaria y le permita los beneficios de salud anteriormente mencionados.

Por otro lado, son pocos los cursos de administración o gestión del Talento Humano donde se estudie la importancia de las vacaciones y se prepare a los profesionales de la materia para que estos a su vez preparen a los trabajadores para el disfrute del período vacacional. No es fácil salir del entorno natural y enfrentarse al cambio, muchas personas sienten pánico de llegar a otra ciudad u otro país dónde son perfectos forasteros y desconocen cultura, costumbres, leyes y gastronomía además de llegar a tener según sea el destino, limitaciones por el cambio de idioma, lo que los inhibe de intentar la aventura o el viaje que les proporcione descanso y placer. Esto sin tomar en cuenta los costos por la devaluación de la moneda.

Respecto al turismo nacional, igual situación se presenta cuando la falta de políticas públicas eficientes de seguridad hace mella en la ciudadanía, el estado de las vía y ahora además, si se viaja a los estados fronterizos, la restricción en el servicio de venta de gasolina, ya que se debe poseer el famoso chip para poder accesar a los dispensadores de combustible.

Podemos entender la necesidad ingente de estudiar al tema en los cursos de gerencia, capacitar al personal y a los trabajadores y diseñar políticas públicas que permitan garantizar el acceso a planes económicos para el turismo interno y eterno, eliminar restricciones, flexibilizar al acceso a las divisas y garantizar la seguridad y el buen estado de las vías terrestres así como de la infraestructura portuaria y aeroportuaria que permitan hacer del país la potencia turística que debe ser.

No olvidemos que fuimos bendecidos territorialmente, tenemos selvas, montañas, playas, cumbres nevadas, desiertos como los médanos de Coro, el salto Ángel y la Gran Sabana, gente maravillosa y una cultura culinaria propia de cada región, solo debemos atender los factores expresados en el párrafo anterior para ser la “envidia” de muchos países. Así como hemos logrado vencer otros obstáculos, también tenemos la capacidad para vencer este y disfrutar del país que Walt Disney hubiera soñado.