miércoles, 24 de julio de 2013

LOS DILEMAS ÉTICOS

Para wikipedia: La ética es una rama de la filosofía que se ocupa del estudio racional de la moral, la virtud, el deber, la felicidad y el buen vivir.1 La ética es una de las principales ramas de la filosofía, en tanto requiere de la reflexión y de la argumentación. El estudio de la ética se remonta a los orígenes mismos de la filosofía en la Antigua Grecia, y su desarrollo histórico ha sido amplio y variado.
La ética estudia qué es lo moral, cómo se justifica racionalmente un sistema moral, y cómo se ha de aplicar posteriormente a nivel individual y a nivel social. En la vida cotidiana constituye una reflexión sobre el hecho moral, busca las razones que justifican la utilización de un sistema moral u otro.
Una doctrina ética elabora y verifica afirmaciones o juicios determinados. Una sentencia ética, juicio moral o declaración normativa es una afirmación que contendrá términos tales como "bueno", "malo", "correcto", "incorrecto", "obligatorio", "permitido", etc., referidos a una acción, una decisión o incluso también las intenciones de quien actúa o decide algo. Cuando se emplean sentencias éticas, se está valorando moralmente a personas, situaciones, cosas o acciones. Se establecen juicios morales cuando, por ejemplo, se dice: "Ese hombre es malo", "no se debe matar", etc. En estas declaraciones aparecen los términos "malo", "no se debe", etc. que implican valoraciones de tipo moral.
El término ética proviene de la palabra griega ethos, que originariamente significaba "morada", "lugar donde se vive" y que terminó por señalar el "carácter" o el "modo de ser" peculiar y adquirido de alguien; la costumbre (mos-moris: la moral). La ética tiene una íntima relación con la moral, tanto que incluso ambos ámbitos se confunden con bastante frecuencia. La moral es aquel conjunto de valores, principios, normas de conducta, prohibiciones, entre otras, de un colectivo que forma un sistema coherente dentro de una determinada época histórica y que sirve como modelo ideal de buena conducta socialmente aceptada y establecida. (Rena Red Nacional Escolar)
La ética, sin embargo, no prescribe ninguna norma o conducta ni manda o sugiere directamente qué se debe hacer. Su cometido, aunque pertenece al ámbito de la praxis, es mediato, no inmediato, y consiste en aclarar qué es lo moral, cómo se fundamenta racionalmente una moral y cómo se ha de aplicar esta posteriormente a los distintos ámbitos de la vida social. (Rena Red Nacional Escolar)
Para ROSALBA BORTONE DI MURO, Ética y Valores Humanos, más que un tema de actualidad, es un tema de siempre, es un tema de obligada reflexión, vinculado a la vida humana cualquiera sea la profesión, el arte o el oficio en el que se desempeñen los ciudadanos. ¿Por qué es un tema de hoy? ¿Por qué un tema de siempre?, sencillamente porque no es un tema de moda, no es una aspecto de nuestra vida que pudiera ser considerado pasajero o trivial, o como dirían algunos paradigmático.
La ética es un campo subjetivo donde cada cual tiene una idea diferente acerca de lo qué está bien y lo qué está mal. La mejor manera de determinar dónde se halla la ética de cada quién, es plantearte dilemas teóricos; estos dilemas ayudan a considerar qué piensan las personas, que es aceptable y qué no lo es, lo cual, a su vez, ayuda a poner a punto la brújula propia con la moral y ética.
Para Lee Flamand, traducido por Laura González, los dilemas éticos, también conocidos como dilemas morales, han sido un problema para teóricos de la ética desde los tiempos de Platón. Un dilema ético es una situación en donde los preceptos morales o las obligaciones éticas entran en conflicto de forma que cualquier solución posible al dilema es moralmente intolerable. En otras palabras, un dilema ético es cualquier situación en donde los principios morales que te guían no pueden determinar qué curso de acción es el correcto o incorrecto.
Un dilema ético es una narración breve, a modo de historia, en la que se plantea una situación posible en el ámbito de la realidad pero conflictiva a nivel moral, y se solicita de los oyentes o bien una solución razonada del conflicto, o un análisis de la solución elegida por el sujeto protagonista de la historia. Por regla general la situación se presenta como una elección disyuntiva: el sujeto protagonista se encuentra ante una situación decisiva ante la cual sólo existen dos, y nada más que dos, opciones (A) ó (B), siendo ambas soluciones igualmente factibles y defendibles. El individuo se encuentra, pues, ante una verdadera e inevitable situación conflictiva, en la cual se pueden presentar muchos cuestionamientos antes de una elección. (Tomado de: http://www.ceibal.edu.uy)
Otra forma de ver el dilema ético consiste en entender aquellas situaciones en que la decisión que se deba tomar no resulta del todo clara, pues se deben tener en cuenta diversos factores que afectan a nuestro juicio moral y ético sobre el asunto. En ocasiones, no tenemos ni idea de cuál es la decisión correcta y vamos oscilando terriblemente entre diversas opciones. 
Estamos frente a un verdadero dilema ético cuando no estamos seguros de lo que corresponde hacer y no resulta claro separar lo correcto de lo incorrecto. Por ello, frente a un mismo dilema, existe más de una mirada y más de una manera de resolverlo.
Dos ejemplos se muestran a continuación: Un ejemplo frecuentemente discutido de un dilema ético fue ofrecido por Jean-Paul Sartre. Sartre nos pide que imaginemos a un hombre joven que vive con su madre; él es su única felicidad en la vida. Pero el joven vive en la Francia tomada durante la Segunda Guerra Mundial y se siente obligado a pelear en la guerra. ¿Qué debe hacer el joven, pelear pos su país o hacer feliz a su madre?
Otro dilema es una situación en donde tres miembros de una familia son cautivos. Los captores le dan a uno de ellos la posibilidad de elegir cuál de los otros dos miembros deben morir. Si no elige, todos morirán. ¿Qué haría usted?
 Luis Durán, nos muestra el siguiente dilema ético que de manera sencilla permite graficar en nuestra mente la complejidad de los dilemas éticos: Imaginemos una vía de tren por la que circula un tren. Al final de esa vía se da una bifurcación regulada por un cambio de agujas en el que nos encontramos nosotros. Es decir, tenemos el poder de decidir si el tren toma una vía u otra.
Pues bien, da la terrorífica casualidad que en una de las vías hay cinco personas atadas a la vía, de tal modo que el tren se dirige hacia ellas con un final previsiblemente desagradable para los presentes. SIN EMBARGO, nosotros podemos evitar esa tragedia dirigiendo el tren por la otra vía, activando el cambio de agujas; el problema es que en la otra vía hay una persona atada a la misma. La pregunta interesante es: ¿activaríais el cambio de agujas matando a una sola persona para salvar a cinco o no tocarías nada dejando morir a cinco pero salvando a una?
Creo que la mayoría de nosotros apretaríamos el botón del cambio de agujas bajo la premisa de elegir el mal menor, pero muchas preguntas interesantes surgen aquí:
¿Qué derecho tenemos nosotros para decidir sobre si es mejor matar a una persona o a varias? ¿Qué ocurre si tenemos a cinco delincuentes y a una persona virtuosa? ¿Cambia entonces nuestro criterio?
O simplemente imaginemos que la persona atada es un familiar querido y las otras cinco personas son desconocidas. Probablemente eso afectaría a nuestro criterio, pero ¿resultaría ético actuar llevado por los sentimientos sin considerar razones objetivas?
 Quizás otros decidieran no apretar el botón inhibiéndose de la situación completamente, pero ¿no es la inacción una decisión consciente? Al fin y al cabo, no actuar es una decisión y de eso precisamente estamos hablando aquí: de decisiones morales.
Los dilemas éticos están presentes en todos los ámbito de nuestra vida, por ejemplo, en la vida personal, llamaste a una persona muy querida e importante para ti y esta no te atendió y no te devolvió la llamada, ha pasado un tiempo prudencial y no has sabido nada de esa persona, ¿Qué hacemos?, ¿llamamos de nuevo?, ¿si insistimos en la llamada, no estaremos presionando y violando su derecho a la privacidad? ¿Será que esa persona ya no quiere saber de ti?, ¿si no volvemos a llamar no la estaremos enviando al olvido sin saber porque no nos atendió?, ¿dónde queda lo justo y cuando somos irresponsables?
En lo profesional, ¿es ético que algunas personas reciban un servicio por el que no están cumpliendo con la contraprestación ofrecida?, ¿si nos enteramos de esta situación, que debemos hacer, intervenir o mantenernos al margen?, ¿si intervengo, tengo cualidades para hacerlo?, ¿si me mantengo al margen, no me convierto en cómplice?
Si nos corresponde ejercer la docencia y tenemos que evaluar, qué hacer con al participante que no cumplió con sus obligaciones, ¿sabemos por qué no cumplió?, ¿si cumplimos con nuestro deber, no le estamos causando un daño que quizás sea irreparable?, ¿si incumplimos con nuestro deber y lo ayudamos, como quedan los demás participantes que si cumplieron con sus obligaciones?, ¿somos acaso jueces para impedirle un mejor futuro a esa persona?
Nadie nos preguntó si queríamos nacer, por tanto, ¿puede considerarse justo que por causa de nuestros padres tengamos que enfrentar todas estas situaciones que además de estresantes, nos restan calidad de vida ya que la mayoría de las veces son desgastantes y nada propiciadoras de beneficios?, ¿podemos juzgar a nuestros padres por ello?, ¿seremos hijos deseados o consecuencias de un acto irresponsable de esas dos personas?
No se trata de juzgar a nuestros padres ni de llevar a nuestros hijos a que nos juzguen a nosotros, se trata de intentar entender el porqué de muchas cosas, incluyendo el porqué estoy vivo, en este país y en este tiempo. Se trata de entender porqué hay gente que no es feliz y sigue comportándose como parte del problema. Se trata de entender que porqué haya muchos buenos, no todos son buenos y viceversa.

Si nuestros estudiantes no entienden en la fase de formación la importancia del tema, pero más aún, de las conductas que deben seguirse apegados a la ética, seguiremos teniendo participantes que se quejen cuando se les cobre porqué no han pagado y esos mismos cuando se conviertan en gerentes, serán aquellos que tratarán de hacer trampas con los impuestos y estarán dispuestos al cobro de comisiones.