martes, 29 de septiembre de 2015

FACTORES CRITICOS DE ÉXITO PARA LA EDUCACION UNIVERSITARIA

La educación universitaria enfrenta el reto de responder al cambio social, tecnológico y a las nuevas formas de organización del trabajo. Hablar sobre el éxito en educación implica aclarar la definición de este concepto. Las diversas configuraciones y perspectivas que se consideran cuando se habla del concepto de éxito académico pueden crear algunos obstáculos. El concepto de éxito puede ser considerado teniendo en cuenta algunos parámetros cuantificables tales como el rendimiento académico (Monteiro et al., 2005; Coutinho, 2007), los resultados medidos en términos de participación u otros. Desde un enfoque cuantitativo, Correia et al (2003) muestran el éxito como la relación entre lo que se espera y lo que realmente se logró, es decir, los resultados de los objetivos iniciales. Por otro lado, existen algunos autores que toman una posición diferente y que definen el éxito, como el desarrollo de habilidades intelectuales (Dearnley y Mateo, 2007).
Para otros, el éxito no puede medirse solamente por los resultados cuantitativos ya que hoy día factores como el desarrollo personal y social son demasiado importantes, más allá de los resultados obtenidos medido por las calificaciones. También revelan la importancia de este proceso de desarrollo para los posibles empleadores.
Todo lo anterior es debido al hecho que existen diversos factores condicionantes del éxito, tales como: el estudiante, el docente, la metodología de enseñanza, el entorno de enseñanza así como variables de tipo institucional
En cuanto a los factores inherentes al estudiante, se encuentran los valores personales, el nivel socioeconómico al cual pertenecen, la motivación, el estado de salud física y mental, la confianza en si mismos, los estilos de aprendizaje, el nivel de atención, el apoyo y las condiciones familiares, entre otros.
Con respecto a los factores relacionados con el docente, se pueden señalar la preparación y formación académica, la comunicación con el estudiantado, los estilos de enseñanza, las expectativas que posea sobre sus estudiantes y la experiencia, así como la dispersión por la gran cantidad de actividades que debe realizar un docente.
Se deben mencionar también, los elementos propios de la metodología de enseñanza y la praxis de diversas teorías de aprendizaje, los métodos y modelos de enseñanza, la planificación de actividades académico administrativas, el estudio de las necesidades y limitaciones de los alumnos, y los métodos de evaluación que se apliquen. De igual manera, el diseño curricular es un elemento que puede determinar en gran medida el éxito o fracaso del proceso de enseñanza – aprendizaje por el exceso en la cobertura y amplitud de los contenidos, falta de integración entre los programas, duplicidad de contenidos, deficiente planificación, entre otros. 
Las condiciones del entorno de enseñanza no son menos importantes que los factores precedentes y al respecto se deben tomar en cuenta, la infraestructura física de la institución, laboratorios y equipamiento de las aulas de clase ya que inciden directamente en el desempeño del estudiante.
La influencia de la tecnología digital es indetenible y debe ser aceptada como positiva en las instituciones educativas en la medida que se produzca un cambio paradig­mático, de allí que los modelos peda­gó­gicos deban centrarse en el apren­dizaje y no en la ense­ñanza, lo cual exi­ge cam­bios pro­fundos en el rol de las autoridades y de la Visión que tengan sobre el futuro de la educación universitaria, del profesor, del estudiante, y de la sociedad en general para impulsar los cambios que el futuro demanda.
Dado que uno de los factores críticos de éxito para en la búsqueda de la excelencia en la educación universitaria lo representa el docente, por ello se trae a colación la postura de  Bandura (1977), Ferreres e Imbernón (1999) y McAlpine y Weston (2002), recopilada por Jesús Carlos Guzmán de la UNAM, quienes expresan que ser docente universitario implica lo siguiente:
1. Dominio amplio y especializado de la disciplina que enseña. Está relacionado con saber manejar los hechos, conceptos y principios de la misma. Abarca también la utilización de las mejores formas para organizar y conectar las ideas, así como de la propia manera de concebir la disciplina.
2. Dominio pedagógico general. Permite aplicar los principios generales de la enseñanza para poder organizar y dar bien la clase; incluye la capacidad para utilizar pertinentemente distintas estrategias y herramientas didácticas. Entre ellas están las necesarias para el manejo de la clase y para crear una atmósfera adecuada para el aprendizaje.
3. Dominio pedagógico específico del contenido. Permite aplicar las estrategias concretas para enseñar un tópico concreto, lo que ahora se denomina "la didáctica de la disciplina". Tiene que ver con la manera de organizar, presentar y manejar los contenidos, los temas y problemas de la materia considerando las necesidades e intereses del aprendiz así como la propia epistemología de la disciplina y de lo que se espera realice un profesional de la misma. Al hacerlo, el docente podrá presentar adecuadamente el material siguiendo los lineamientos pedagógicos con la finalidad de hacerlo comprensible a los alumnos (Schoenfeld, 1998). Ambos dominios pedagógicos (el general y el específico) pueden influir positivamente en una mejor comprensión del conocimiento disciplinar (Nathan y Petrosino, 2003). El dominio pedagógico, o "saber enseñar", es una de las carencias principales de los docentes universitarios y la que menos atención recibe.
4. Dominio curricular. Es la capacidad para diseñar programas de estudio donde explicite el conjunto de acciones que realizará para adecuar su enseñanza a las características de los alumnos, considerando el tipo de contenidos y las metas del programa. Incluye la selección y el empleo de los materiales didácticos pertinentes (libro de texto, videos, utilización de las TICs, entre otros).
5. Claridad acerca de las finalidades educativas. No sólo incluye los propósitos concretos de su materia, sino de los fines últimos de todo el acto educativo. Abarca metas sobre todo de tipo actitudinal y de transformaciones personales; es decir, preguntarse si lo que está enseñando repercutirá positivamente en la vida de los estudiantes y de la utilidad social de lo aprendido.
6. Ubicarse en el contexto o situación donde enseña. La enseñanza es una actividad altamente contextual; este dominio se refiere a lo apropiado o inapropiado del comportamiento docente. Por ejemplo, son muy diferentes las reglas y el "ambiente" si la institución donde se enseña es pública o privada, tradicional o liberal, con muchos años de existir o de nueva creación, y difieren incluso dependiendo del lugar donde se localiza. Lo anterior implica que el maestro debe estar muy consciente de "las reglas del juego" —explícitas o implícitas— que rigen en la institución donde enseña. Mucho de lo pertinente o inapropiado del comportamiento docente estará en función del contexto donde ocurre, o de la "cultura escolar"; y para el caso concreto de la educación superior, es imprescindible considerar la denominada "cultura disciplinaria", que comprende los rasgos, modos de actuar y de ser de cada disciplina, los comportamientos que favorece, aprecia o castiga y que la hace distinta a otra
7. Conocimiento de los alumnos y de los procesos de aprendizaje. Necesita dominar las diferentes teorías psicopedagógicas que explican el aprendizaje y la motivación. Así mismo, estar consciente acerca de las diversas características físicas, sociales y psicológicas de sus alumnos; es decir, requiere conocer quién es el aprendiz y cómo ocurre el proceso de aprendizaje. A partir de este conocimiento, podrá promover en sus estudiantes la comprensión más que la recepción pasiva de saberes, ayudarlos a autorregular su aprendizaje, motivarlos explicitando los beneficios que obtendrán si adquieren lo enseñado, corregir sus realizaciones, enseñarles a trabajar cooperativamente, a ser críticos, a automotivarse y a empatizar. Requiere la capacidad por parte del docente de identificar las diferentes clases de ideas previas y preconcepciones que por lo regular tienen los estudiantes, y entonces encaminar su enseñanza a transformarlas.
8. Un rasgo personal del buen docente, y no menos importante, es un adecuado conocimiento de sí mismo, entendiendo por esto la capacidad de tener plena conciencia acerca de cuáles son sus valores personales, el reconocimiento de sus fortalezas y debilidades como docente y persona, para tener claridad sobre sus metas educacionales y utilizar su enseñanza como medio para alcanzar tales propósitos. Implica tener un adecuado equilibrio emocional, saber manejar pertinentemente las habilidades interpersonales para promover relaciones adecuadas con los estudiantes, que es un rasgo importante de una buena docencia en nuestro medio (Carlos, 2009).
9. Otra cualidad clave que se ha identificado es la importancia que el maestro se sienta auto-eficaz, entendiendo por esto ".. la creencia en las propias capacidades personales para organizar y ejecutar un curso de acción requerido para conseguir un logro dado" (Bandura, 1977:3, cit. en Godardet al. 2000). Esta cualidad tiene dos componentes: uno es "la expectativa de obtener resultados" o la estimación que hace la persona acerca de que cierta conducta va a obtener los efectos deseados; la segunda es "la expectativa de efectividad", o convicción de que tiene la capacidad de ejecutar la conducta requerida para producir los resultados esperados. Es la confianza de saber que se cuenta con la capacidad para lograr el aprendizaje de los alumnos. Esta creencia es importante porque afecta diversas acciones docentes, como son las decisiones tomadas, los esfuerzos realizados, las formas como se enfrenta la adversidad, el sentirse responsable por el aprendizaje de los alumnos y, en general, la parte afectiva de la enseñanza. Si bien podría darse el caso de que un mal profesor pueda sentirse mejor maestro de lo que realmente es, la diferencia con un docente eficaz es que éste sabría reconocer sus fallas y limitaciones, sería sensible y abierto a la realimentación recibida de sus alumnos; en cambio, el primero sería soberbio y actuaría con prepotencia impidiendo cualquier crítica y, por lo tanto, cualquier mejora a su labor.
10. Finalmente, a esta lista se ha añadido recientemente otro conocimiento que debe tener el profesor universitario: el experiencial (McAlpine y Weston, 2002). Este tipo de saber es utilizado para justificar las decisiones y actos que el profesor realiza en su salón de clase, no incluido en los otros tipos de conocimientos antes descritos. Este se distingue por no basarse en una teoría, sino que alude al uso de sus vivencias personales o experiencia y las maneras como antes enfrentó esas dificultades. Es un conocimiento plenamente consciente y es típico emplear esta frase: "Hice la acción porque en el pasado me resultó". Las autoras señalan que muy ligado a esta clase de conocimiento, hay otro que es tácito o implícito: se trata de las sensaciones o "corazonadas" con base en las cuales el maestro actúa porque siente que puede resultar pero sin tener mucho fundamento o estar seguro de que funcionará; es cuando señala "lo hice sin saber por qué". Dado que muchas veces el docente resuelve así, adecuadamente, dificultades en su enseñanza, es que resulta valioso sistematizar esas acciones y volverlas conscientes, para convertirlas en principios que de manera deliberada utilicen para enfrentar de mejor manera futuros problemas.
En el caso del B-Learning, o blended learning, que al igual que el aprendizaje en línea, abre posibilidades interesantes como las siguientes:
  • Permite el acceso a la educación desde lugares remotos.
  • Genera flexibilidad para el aprendizaje, en cuanto a tiempo y lugar (any place, any time).
  • Acerca a instructores (tutores, guías, facilitadores, etc.) de las grandes ciudades a las regiones menos favorecidas económica y culturalmente.
  • Ofrece herramientas para la interacción [Bermejo, 2005] (correo electrónico, mensajería instantánea, foros, cuestionarios en línea, etc.)
  • Facilita –si la infraestructura tecnológica y la conectividad lo permiten– la distribución de materiales en soportes variados: imágenes, audio, video, audiovisuales, animaciones, etc. [Clark, 2003; Cook & Dupras, 2004].
  • Brinda al estudiante la oportunidad de adueñarse del control de las repeticiones [Clark, 2003] de actividades educativas.
Se hace indispensable diseñar modelos instruccionales, materiales y actividades que promuevan un aprendizaje de igual o mejor calidad del que se ofrece de manera presencial. Es esencial que se aprovechen sus ventajas intrínsecas tales como los espacios de intimidad, los espacios de colaboración o la posibilidad de adaptarse a las necesidades específicas de cada alumno. De esta forma los estudiantes podrían tener acceso a un aprendizaje de calidad. El aprendizaje en línea promete mucho, pero exige compromiso y recursos y por tanto, debe hacerse bien [Anderson & Elloumi, 2004]. La mayoría de las implementaciones de la educación en línea suelen ser muy semejantes al salón de clase tradicional, con las mismas fallas y dificultades, aprovechando poco las ventajas particulares de esta modalidad y amplificando algunos errores conocidos.
Es evidente que los estudiantes de todos los niveles educativos utilizan Internet como parte de su proceso de aprendizaje. Internet es accesible en aproximadamente 150 países y brinda soporte a tecnologías como: correo electrónico, www, transferencia de archivos, accesos remotos, búsquedas de información, etc. Se usa para diversión, negocios, relaciones sociales y educación, entre otras cosas [Hosie & Schibeci, 2005]. En cuanto a los sitios web educativos, la mayoría suelen ofrecer exclusivamente el acceso a contenidos y sólo un 17% contienen verdaderos paradigmas de aprendizaje (actividades que favorecen el pensamiento crítico, el aprendizaje independiente, el aprendizaje basado en evidencias, la realimentación, etc.) y menos del 50% cumplen con algún criterio general de calidad [Cook & Dupras, 2004].
Factores críticos del éxito y calidad en B-learning
Resulta de gran importancia contribuir al esclarecimiento de los factores críticos del éxito [McPherson, 2002] que determinan la calidad en el aprendizaje e inclusive señalar los problemas y errores recurrentes, de manera que esta experiencia compartida pueda ayudar al mejoramiento general de esta modalidad educativa [Latchem, 2005; McPherson, 2005]. Los factores críticos de éxito pueden, por supuesto, ser considerados en distintas dimensiones [Coman, 2002] tales como: el diseño instruccional, el contenido presentado, la forma de distribución de los contenidos, las herramientas de comunicación entre los participantes, la labor del instructor, el apoyo institucional, las actitudes, expectativas y habilidades de los estudiantes, y los aspectos técnicos, entre otros. Elissavet y Economides [2003] sugieren un marco de trabajo compuesto por cuatro factores para la evaluación, que se toman como base para este trabajo:
a)     Contenido
b)     Presentación y organización del contenido
c)     Soporte técnico y apoyo institucional
d)     Evaluación del aprendizaje
Un elemento fundamental para dilucidar estos factores es atender a las perspectivas y necesidades de los estudiantes [Williams et al., 2005]. Asimismo, es indispensable considerar las percepciones de los docentes y los aspectos relativos al desarrollo de materiales, su implantación y distribución.
(Lo anterior ha sido tomado de: Evaluación de la Reacción de Alumnos y Docentes en un Modelo Mixto de Aprendizaje para Educación Superior, cuya autora es González-Videgaray, MariCarmen 2007)
Para lograr el éxito en un modelo de blended learning, se hace necesario desarrollar y profundizar en los siguientes aspectos (Driscoll & Vergara, 1997, citados en Zañartu, 2003):
·    Responsabilidad individual: todos los miembros son responsables de su desempeño individual dentro del grupo. Interdependencia positiva: los miembros del grupo deben depender los unos de los otros para lograr la meta común.
·   Habilidades de colaboración: las habilidades necesarias para que el grupo funcione en forma  efectiva, como el trabajo en equipo, liderazgo y solución de conflictos.  
·  Interacción promotora: los miembros del grupo interactúan para desarrollar relaciones  interpersonales y establecer estrategias efectivas de aprendizaje. 
·       Proceso de grupo: el grupo reflexiona en forma periódica y evalúa su funcionamiento, efectuando los cambios necesarios para incrementar su efectividad (autoevaluación y coevaluación).

Finalmente puede decirse que ya sea para el modelo presencial o para la no presencialidad, existen factores comunes y disímiles que deben ser tomados en cuenta para lograr el éxito en la educación universitaria. Igualmente debemos estar claros que  la actitud de los protagonistas del hecho educativo, el apoyo recibido, los factores económicos, los cambios industriales y empresariales, las nuevas tendencias tecnológicas y el desarrollo de nuevas profesiones para abordarlas con tiempo, marcarán la pauta para que las instituciones educativas, gracias a su exitosa adaptación a los nuevos tiempos, puedan ofrecer una educación de calidad acorde a los requerimientos de la sociedad del futuro.

jueves, 13 de agosto de 2015

VENEZUELA, ¿PAÍS DE DESPEDIDAS?

Hasta la década de los 80 en el siglo pasado, Venezuela era un país privilegiado, con un alto liderazgo en América, tanto en materia educativa como de salud y seguridad, catalogado como país en vías de desarrollo, disfrutamos de la bonanza petrolera y la estabilidad política que ofrecía el bipartidismo mayoritario como consecuencia del llamado pacto de Punto Fijo. Pero la ilusión debía terminar, la inconformidad o más bien el exceso de conformismo del venezolano y el caudillismo presente desde la época colonial, dieron al traste con la estabilidad de aquella maravilla de país que hoy con tristeza anhelamos.
Como dijo Miriam Kornblith en 1996, por más de tres décadas, la democracia venezolana funcionó con éxito, sobresaliendo, junto con Colombia y Costa Rica, en un contexto latinoamericano signado por la recurrencia de gobiernos dictatoriales. No obstante, a partir de 1989 el país se sumergió en una severa crisis, que sembró dudas acerca del llamado "excepcionalismo" venezolano.
Lejos estábamos en 1996 de imaginar la pesadilla en que se sumiría al país en el siglo XXI. Desde inicios de los años 80, el país comenzó a experimentar la crisis del modelo rentista; el deterioro de las expectativas de bienestar colectivo y la pérdida de legitimidad y confianza en las principales organizaciones partidistas y de otro tipo que hicieron posible el orden democrático. La interacción de estos procesos subyacentes con las decisiones y acciones adoptadas durante los gobiernos de 1989 en adelante, concurrieron para generar desajustes severos en la antes estable democracia venezolana.
En artículo publicado en el diario El Universal  el 31 de mayo de 2015, Iván de la Vega, profesor asociado de la facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la Universidad Simón Bolívar, indica que la cifra que aporta el último estudio de la Unesco de 2014, destaca el drama que significa para Latinoamérica y en particular para Venezuela, que gran parte de su población científica y profesional esté emigrando a otros países. "Tenemos la mirada en el piso mientras el mundo desarrollado está a las puertas de una transformación tecnológica nunca vista que cambiará todos los patrones de investigación. En los próximos años los países, que como Venezuela, si no se prepara para esos cambios que están surgiendo de nuevas áreas del conocimiento como la "nanotecnología", se quedarán en el atraso.
El sociólogo Tomás Páez, conjuntamente con un grupo de investigadores asentados en Francia, España, Estados Unidos y otros países sobre venezolanos en el exterior arroja que 90% de la emigración son graduados universitarios, 40% tiene maestría y 12% tiene doctorado. En el estudio participaron los investigadores Mercedes Vivas, Rafael Pulido, en Francia, Paula Vásquez y Frank Briceño como coordinador técnico. El mismo se basó en encuestas, focus group y testimonio de vida, sobre más de 900 emigrantes certificados. Se realizaron cerca de 900 cuestionarios respondidos por venezolanos en 40 países, más de 100 entrevistas en profundidad, historias de vida y talleres. (El Universal 31 de mayo de 2015)
Según Francisco Rivero Valera en su artículo publicado en  El Universal 4 de julio de 2014, más de 2 millones de venezolanos se han ido del país en estos últimos 15 años y se han ido buscando seguridad, paz y progreso en 85 países y 127 ciudades del mundo, de acuerdo con la estructura consular venezolana.
Las cifras del Banco Mundial muestran que de todos  los venezolanos emigrantes,  215.023  se han ubicado en Estados Unidos, aumentando 135% en 10 años. Más de 37.461 en Colombia,  aumentando  de 162 a 230 semanal, por incremento en el otorgamiento de cédulas de extranjería. Unos 11.950 en Canadá, recibiendo 1.350 al año, generalmente profesionales del petróleo. Más de 164.239 en España. Más de 31.919 en Portugal. De paso, el 72% de estudiantes venezolanos desean salir del país. Y más de 800 mil  lo han logrado.
Continúa diciendo Rivero, la fuga de talentos venezolanos es bestial. Esta alarmante y creciente emigración de compatriotas también hace impacto en Venezuela, transformando al país en emisor y no en receptor de talentos y al venezolano en emigrante, algo nunca visto y con consecuencias negativas inmediatas: pérdida de talento humano necesarios para el desarrollo del país, pérdida de las inversiones del Estado, hechas para la formación de los profesionales, caída de la producción de las industrias básicas, e indudablemente, recursos desarrollados en y por nuestro país, pero aprovechados por otros países.
La emigración consiste en dejar el lugar de origen para establecerse en otro país o región, especialmente por causas económicas o sociales. Forma parte del concepto más amplio de las migraciones de población, las cuales abarcan tanto la emigración (salida de personas de un lugar o país para establecerse en otras partes) como la inmigración (personas llegadas de otras partes). Podría decirse que la emigración termina donde comienza la inmigración. Los países que registran más inmigración en la actualidad son los pertenecientes al denominado Primer Mundo o países desarrollados, aunque en otras épocas históricas fueron los asiáticos quienes emigraron a otros continentes en busca de una vida mejor y mucho antes, los africanos y asiáticos que durante siglos y hasta miles de años, buscaron nuevos lugares de otros continentes donde establecerse.
Un hombre hace las maletas, besa a su esposa y a sus hijos, y se marcha a otro país. Les ha prometido ayudarlos económicamente en cuanto empiece a trabajar e iniciar cuanto antes los trámites para llevárselos a todos consigo, o bien volver con sus ahorros para mejorar las condiciones del hogar, montar algún negocio y no irse nunca más, pero en muchos casos, estas promesas se convertirán solo en ilusión.
Las remesas de los emigrantes proporcionan más bienestar material a sus hijos, pero muchas veces la situación familiar se deteriora. Las diferencias de renta entre las naciones receptoras y las de origen (normalmente menos prósperas), hacen que cada envío monetario, por pequeño que sea, se vea en el hogar familiar del emigrante como la confirmación que, en efecto, su partida era “un sacrificio necesario”.
Sin embargo, la salud emocional y el comportamiento social de los más jóvenes, que fueron dejados al “cuidado” de los adultos mayores, tiende forzosamente a resentirse, mientras que estos últimos pueden verse desbordados y psicológicamente afectados por el ímpetu de unos chicos carentes de patrones de autoridad.
Cuando transitamos por las calles de Caracas o cualquier ciudad de Venezuela donde funcione un consulado de determinados países, principalmente los consulados de Estados Unidos, España, Italia y muchos más, incluyendo a la lejana Australia, vemos largas colas de venezolanos especialmente jóvenes esperando su turno para presentar los documentos necesarios para obtener visas de estudiantes, aplicar a otra nacionalidad o simplemente para abandonar el País a como dé lugar para irse a otros destinos en busca de un mejor y más seguro futuro. Estas colas Igualmente las vemos a las puertas de organismos nacionales donde certifican calificaciones de educación media y universitaria o donde éstas son apostilladas; Lo cual nos indica que la mayoría de los que desean emigrar son gente joven.
Es triste ver como una generación de talentosos y bien preparados venezolanos que habiendo crecido y estudiado en este país, en el cual podrían y deberían colaborar a su desarrollo con su valioso aporte y aprovechar así los valiosísimos y maravillosos recursos y dones que Dios nos ha dado, tengan que abandonar su país en busca de otros horizontes que le puedan brindar lo que aquí se les niega.
“La migración afecta emocionalmente. El dejar prácticamente todo atrás, convivir con personas diferentes, de distintas culturas y formas de pensar, va creando una profunda huella afectiva” advierte el psicólogo Vladimir Gessen en entrevista para El Diario de Caracas. Tan importante como las causas de la migración son las consecuencias porque el problema con la emigración es que las pérdidas que provoca son más complejas y duraderas que cuando fallece un ser querido.
Consecuencias para la familia, para el país y para el propio emigrante. La migración afecta emocionalmente. El dejar prácticamente todo atrás, convivir con personas diferentes, de distintas culturas y formas de pensar, va creando una profunda huella afectiva. No olvidemos que desde el mismo nacimiento, los seres humanos vamos creando vínculos y relaciones con el entorno que nos rodea. Esto incluye a nuestros seres queridos, a nuestros amigos, al sitio donde vivimos, al idioma que hablamos, a la cultura de la cual formamos parte, a los hábitos y costumbres de nuestros coterráneos, a nuestra gastronomía, y todos estos elementos han jugado un rol determinante en la estructuración de nuestra personalidad. Si se pierden estos lazos nos afectará de manera profunda porque pondrá en juego nuestra identidad y nuestra seguridad como persona y comenzaremos a padecer un largo y creciente luto.
Continua Gessen, en el caso venezolano creo que la primera pérdida es la lengua materna, porque en la mayoría de los casos se emigra a países con distinto lenguaje que el original como Estados Unidos y Canadá, aunque muchos están emigrando a España o Panamá. Cuando el idioma original es el español, habrá problemas de adaptación con el inglés, el alemán, el chino o el francés y se tardará años en acoplarse. No tanto en italiano o el portugués. El no poder expresarse correctamente provoca una sensación de inseguridad que acompaña por largos años al emigrante. Aun al aprender a hablarlo, el distinto acento lo hará diferenciarse del común y de alguna forma el emigrante se siente y lo sienten diferente, y esta diferenciación –aunque no existiera discriminación- siempre molesta. La falta de la lengua materna generará el primer duelo.
La segunda pérdida es el alejamiento de los seres queridos, porque la actual tecnología de las comunicaciones permite mantener el contacto virtual con los seres queridos. No obstante la pérdida relativa o parcial de nuestros seres queridos y amigos es una realidad y poco a poco va afectando. 
La tercera perdida se refiere a los cambios que se enfrentarán en la manera de ser de quien emigra. Cada sociedad y cultura tiene sus propias expresiones, su música, su forma de hablar, sus modismos, sus expresiones corporales, su manera de vestir, de comportarse, sus leyes, códigos morales, sus relaciones humanas, sus costumbres y su religión.
La cuarta pérdida es la de los paisajes y la tierra. Generalmente, la persona a la larga dirá a los “del otro país” que su nación es la más bella y tenderá a idealizar a “su tierra” como la mejor del Mundo. Así lo dirá y creerá, aunque a veces, al principio hable mal de su país –en muchos casos con justificada razón- como un mecanismo de explicar por qué se fue de allí. Así, se verá afectado por el cambio de la geografía, la ubicación y el medio ambiente, como sería el caso de alguien que provenga de un país tropical y emigre para un país del norte. Los Caraqueños extrañaran el Ávila, por ejemplo.
Para Anitza Freitez L, publicado por http://w2.ucab.edu.ve/, los efectos de dos décadas de crisis económica, social, política, institucional y falta de seguridad, se reflejaron en la pérdida generalizada de niveles de bienestar y de calidad de vida entre la población residente en Venezuela, el país dejó de ser un destino atractivo para la migración internacional y por el contrario, se produjeron importantes movimientos de retorno de aquellos que habían escogido nuestro país como sustituto del suyo, además de hacerse evidente la emigración de venezolanos. En el curso de la última década, no se tienen registros de la llegada de nuevos flujos migratorios similares a los conocidos en el pasado. Hay razones para suponer que es poco probable que esas dos olas migratorias que conoció Venezuela en los '50 y '70 vuelvan a reeditarse, porque no hay un clima de convivencia política y de seguridad, en su sentido más amplio, no hay proyectos de inversión pública demandantes de contingentes de mano de obra especializada no disponible en el país y las condiciones políticas, económicas y sociales en los  países desde donde se generaron esas corrientes migratorias ofrecen, en general, una situación más favorable.
No deja de llamar la atención la coincidencia entre ciertos eventos de la coyuntura política y socio-económica más reciente y la tendencia de algunos indicadores que reflejan la creciente presencia de los venezolanos residiendo en otros países y no deja de resultar paradójico que aun en un contexto donde hay indicios de cierta reducción de las desigualdades, la pobreza, el desempleo y la desescolarización, la implantación de un modelo productivo socialista pueda generar efectos tan contrarios en segmentos medios y altos de la población, quienes no comparten ese enfoque del desarrollo del país y no perciben que durante esta prolongada bonanza de ingresos se haya avanzado en la solución de problemas fundamentales relacionados con la sobre vivencia cotidiana y con la generación de oportunidades para el desarrollo personal y profesional y en consecuencia, abrigan gran incertidumbre respecto al futuro, alentando así, la decisión de emigrar. (Extractos tomados de Temas de Coyuntura/63 (Julio 2011): pp. 11-38)
El sueño debe permanecer creciente en el tiempo, nada es eterno, todos los cambios deben ser para mejorar y es por ello que estamos seguros que Maiquetía volverá a ser la puerta para el ingreso y el reingreso, para el reencuentro familiar y con los amigos que quedaron atrás temporalmente. Más temprano que tarde, las lágrimas cambiarán de la tristeza de la despedida por las de la alegría por el retorno y la reunificación familiar. Soñamos con el resurgir de la patria y del liderazgo venezolano en educación, cultura, seguridad, salud y turismo entre otras dimensiones que tiene este hermoso país para brindar al turista y al connacional.

domingo, 26 de julio de 2015

DE LA PEDAGOGÍA A LA ANDRAGOGIA Y A LA HEUTAGOGIA

La Pedagogía puede definirse como el arte y la ciencia de enseñar, el arte de transmitir experiencias, conocimientos, valores, con los recursos que tenemos a nuestro alcance, como son: la experiencia, los materiales, la misma naturaleza, los laboratorios, los avances tecnológicos, la escuela, el arte, el lenguaje hablado, escrito, la corporalidad, los símbolos y aspectos implícitos en la proxémica.

La Andragogía es la disciplina que se ocupa de la educación y el aprendizaje del adulto. Etimológicamente la palabra adulto, proviene de la voz latina adultus, que puede interpretarse como "ha crecido" luego de la etapa de la adolescencia. El crecimiento biológico del ser humano llega en un momento determinado al alcanzar su máximo desarrollo en sus aspectos fisiológicos, morfológicos y orgánicos; sin embargo desde el punto de vista psico-social, el crecimiento del ser humano, a diferencia de otras especies, se manifiesta de manera ininterrumpida y permanente.

Adolfo Alcalá, venezolano, en su obra "La praxis andragógica en los adultos de edad avanzada", se refiere a la Andragogía "como la ciencia y el arte que, siendo parte de la Antropología y estando inmersa en la Educación Permanente, se desarrolla a través de una praxis fundamentada en los principios de Participación y Horizontalidad; cuyo proceso, al ser orientado con características sinérgicas por el Facilitador del aprendizaje, permite incrementar el pensamiento, la autogestión, la calidad de vida y la creatividad del participante adulto, con el propósito de proporcionarle una oportunidad para que logre su autorrealización".

La heutagogía, concepto acuñado en el año 2000 por Steward Hase y Chris Kenyon de la Southern Cross University de Australia, para designar el proceso de aprendizaje autodeterminado de los adultos, definido por ellos como el self determiner para superar el proceso de andragogia, el cual era visto como el conjunto de técnicas de enseñanza orientadas a educar personas adultas, en contraposición a la pedagogía, que es la enseñanza orientada a los niños.

 Una visión interesante de los autores que se incorpora a los conceptos de Andragogía, refiriéndose a aprender a aprender, descubriendo las mejores maneras de aprender en cada individuo: visual, auditivo, kinestésico, en la auto-dirección en el aprendizaje basado en la auto-confianza: Más allá de las estructuras, la Heutagogía se presenta como una mirada más profunda hacia los autodidactas frente a los cambios tecnológicos que presentan mayores oportunidades de crear y facilitar aprendizajes. Si desde el autoaprendizaje podemos construir aprendizajes, desde las comunidades de aprendizaje será más fácil la construcción y deconstrucción de los aprendizajes.

Ernesto Yturralde agrega: "La heutagogía nos permite un enfoque a la capacidad de los individuos de aprender a aprender desde la investigación para el saber y la puesta en marcha desde la praxis en el hacer, tanto en entornos formales e informales.  Una mirada de un empirismo estructurado con resultados superiores, fundamentados en el constructivismo, con la presencia de la esencia de la Antropogogía (educación permanente) y el eventual apoyo de facilitadores de procesos de aprendizaje o mentores".

Etimológicamente el término provendría de una formación irregular de las palabras griegas ευρετικός (heurista) cuyo significado es "descubrir", εφευρετικός (heuretikos) que significa "inventiva", εύρημα (heuriskein) que significa "encontrar", y άγω (ago) "guiar"; lo que nos lleva a concluir que su significado está en el guiar los descubrimientos y los hallazgos. La heutagogía entonces, consiste en estrategias de aprendizaje enfocadas en aprendices maduros, para permitir modificar conocimientos existentes, hacia la creación de nuevos conocimientos. Debemos entender como aprendiz maduro a un individuo de cualquier edad que quiere aprender algo que le placeo le conviene.

En la heutagogía, vista esta como la teoría del aprendiz libre, es clave el concepto del doble bucle, del inglés double loop learning, el cual permite cambiar nuestros modelos mentales, convicciones y reglas del juego con las que tomamos decisiones. Esto requiere usar experiencias e información previa para replantear los convencimientos y presunciones propias para obtener resultados que ataquen la raíz del problema más allá de la visión proveída por el aprendizaje lineal o de un solo bucle.

En el doble bucle, el aprendizaje se realiza a través de la reflexión sobre la validez de nuestros convencimientos y de nuestros modelos mentales. Esto permite la evolución de estos modelos y mejorar a nivel personal y profesional para aportar más valor a la familia, la sociedad y la empresa.

Por lo tanto la persona es capaz de buscar nuevas maneras de resolver problemas si el resultado no le ha sido satisfactorio. Esta búsqueda se hace desde la visión propia de la persona sin imposiciones de formas o maneras para el abordaje de las situaciones a las cuales debe enfrentarse en su cotidianidad.

Igualmente permite a la persona reflexionar sobre su yo axiológico, es decir, acerca de sus valores subyacentes y su sistema de creencias, ya que sobre esos aspectos se soportara su proceso de toma de decisiones, esto en conjunto con las experiencias previas, de las cuales deberá desechar, aquellas que le fueron infructuosas o no exitosas y por lo tanto, ira regenerando sus mapas mentales en concordancia con el logro de sus objetivos y por tanto de sus éxitos personales y profesionales.

Desde la óptica educativa, la heutagogía se da desde el contrato de aprendizaje, pasando por el currículo flexible, ya que para buscar estas nuevas formas de actuación, no podemos pretender que se haga desde experiencias del pasado y con la rigidez que en algún momento tuvo el currículo y la práctica pedagógica y la forma de lograr esto es cambiando la praxis educativa y permitiendo a los aprendices que sean ellos quienes dirijan sus preguntas a los facilitadores docentes, a objeto de lograr la satisfacción de sus dudas o necesidades educativas, por supuesto, esto debe ir acompañado de un sistema de evaluación flexible y negociada.

La heutagogía debe tener presente la complejidad y la imprevisibilidad de las conexiones neuronales. Cada ser humano es propio, no tiene comparaciones posibles, aunque diariamente caemos en la tentación y la tremendura de compáralos o compararnos, de allí que cada uno, tiene su propia forma de ver y abordar las situaciones, pero esto solo complica la situación cuando nos encontramos en nuestro ambiente natural, rodeados por nuestros congéneres, sea a nivel familiar, social o laboral y cada uno tiene opiniones propias y criterios disímiles y por tanto debemos estar preparados para respetar las distintas opiniones que deben surgir del procesos heutagógico.

En heutagogía se hace especial hincapié en aprender a aprender más y mejor, se toma en cuenta el aprendizaje transformacional o de segundo orden y se consideran oportunidades de aprendizaje universal, holístico y transdiciplinario que encierran un proceso no lineal y otorgan al aprendiz la verdadera autonomía. El participante observa su proceso de aprendizaje a la luz del contenido de su conciencia: sus creencias, prejuicios, emociones, valores, de modo que se autogarantice y construya la capacidad de aprender y renovarse permanentemente, de adaptarse a los cambios de su entorno y al manejo de lo complejo, la incertidumbre y lo caótico, tomando en cuenta la flexibilidad y el respeto de cómo cada uno aprende.

Rojas (2011) comenta lo siguiente: “Los procesos heutagógicos propenden a que existan ambientes de aprendizaje basados en la confianza lo cual genera ámbitos de autonomía necesarios para que el propio estudiante tome control y dirección de su proceso de aprendizaje y el docente es un mediador de aprendizajes con quien se comparten pareceres y visiones o con quien se discuten desacuerdos. No hay aprendizaje correcto y el avance de una visión ingenua hacia un proceso epistemológico permite crear significatividad cognitiva. El proceso de aprendizaje heutagógico se distingue porque el contexto ontológico se constituye en un ambiente laboral o se aprende mientras se hace lo que se está aprendiendo. El fin último del proceso heutagógico es la autotransformación del discente o estudiante.”

De allí que sea necesario incorporar el aprendizaje conectivista, el cual presupone un control por parte del aprendiz de su propio aprendizaje basado en el desarrollo de habilidades y del uso de un entorno de aprendizaje creciente y personalizado. Esto escapa claramente al control de los docentes quienes preferentemente deciden no involucrarse en el uso de tecnologías de internet para mejorar el proceso de enseñanza-aprendizaje.

Quienes se dedican a la práctica de la docencia saben lo difícil que resulta motivar a los aprendices para que sean ellos quienes tomen la iniciativa en el aprendizaje. Un cambio así es necesario, se implemente o no una educación conectivista pues ignorar el potencial de información, comunicación, interacción y conocimientos que ha traído Internet sería como comprar un caballo para el transporte en una ciudad invadida por vehículos automotores.


El cambio de la pedagogía a la heutagogía debe darse gradualmente, desde los primeros años escolares donde es necesaria una mayor supervisión de los educadores hasta el nivel superior,  donde este control del autoaprendizaje vendrá de manera natural en los estudiantes, aunque para que esto suceda, quizás debamos esperar el relevo de los actuales docentes y autoridades educativas por nuevas generaciones más receptivas a los cambios y formas en esta era digital.

miércoles, 24 de junio de 2015

RESOLUCIÓN DE PROBLEMAS Y TOMA DE DECISIONES.

Estos temas están imbricados y son directamente proporcionales, difícilmente pueden separarse y corresponden a la cotidianidad del quehacer humano. Todos los días vamos a transitar por estas sendas y la más de las veces, lo hacemos desde el inconsciente.
Los teóricos de la resolución de problemas diferencian entre problemas bien y mal estructurados. Los problemas bien estructurados son aquellos cuyos pasos que conducen a la solución se pueden establecer de forma explícita y evidente. Los problemas mal estructurados son aquellos en los cuales es difícil especificar los pasos necesarios para llegar a la solución. Son muy pocos los problemas cotidianos de formato estructurado.
En relación a lo anteriormente expresado, debemos revisar primeramente la conceptualización de problema: para la RAE,
1. m. Cuestión que se trata de aclarar.
2. m. Proposición o dificultad de solución dudosa.
3. m. Conjunto de hechos o circunstancias que dificultan la consecución de algún fin.
4. m. Disgusto, preocupación.
5. m. Planteamiento de una situación cuya respuesta desconocida debe obtenerse a través de métodos científicos.
Para wikipedia.org, el problema se puede definir como la contradicción desfavorable de "lo que es" entre "lo que debe ser". Un problema suele ser un asunto del que se espera una solución, aunque ésta lista no siempre sea obvia
Por nuestra parte podemos decir que un problema es una situación anómala que requiere una solución. por ello es que decimos que está imbricado con la toma de decisiones para la resolución del mismo.
Wikipedia.org igualmente ve la resolución de problemas de esta manera: La resolución de problemas es la fase que supone la conclusión de un proceso más amplio que tiene como pasos previos la identificación del problema y su modelado. Por problema se entiende un asunto del que se espera una solución que dista de ser obvia a partir del planteamiento inicial. El matemático G.H. Wheatley lo definió de forma ingeniosa: «La resolución de problemas es lo que haces cuando no sabes qué hacer».
La resolución de problemas reside principalmente en dos áreas: la resolución de problemas matemáticos y la resolución de problemas personales, en los que se presenta algún tipo de obstáculo a su resolución, mientras que los fundamentos son estudiados en psicología del pensamientociencia cognitiva y teoría de la decisión.
Para Rosa Viar Pérez, la resolución del problema es el proceso de ataque de ese problema: aceptar el desafío, formular preguntas, clarificar el objetivo, definir y ejecutar el plan de acción y evaluar la solución. Llevará consigo el uso de la heurística, pero no de una manera predecible, porque si la heurística pudiera ser prescrita de antemano, entonces ella se convertiría en algoritmo y el problema en ejercicio.
En la resolución de problemas podemos servirnos de modelos o guías que nos faciliten el camino que debemos recorrer a lo largo de todo el proceso de resolución. Existen varios modelos de resolución de problemas pero sólo se va a comentar el de un gran matemático llamado Miguel de Guzmán. La finalidad de éste modelo consiste en adquirir unos cuantos hábitos mentales que capaciten para un manejo eficaz de los problemas. Si dichos hábitos son sanos, la actividad mental será un ejercicio menos costoso, suave e incluso placentero. Para pensar mejor es bueno:  
·      Tener un modelo al que ajustarse
     Hacer mucha práctica de pensar, tratando de ajustarla a dicho modelo
    Tener una forma de examinar nuestro proceso, pues sucede con frecuencia que sólo interesa el resultado de un problema y no su proceso de resolución.
En esquema éste modelo se basa en cuatro fases:
1ª.- Familiarizarse con el problema
2ª.- Diseño de las estrategias
3ª.- Desarrollo de la estrategia
4ª.- Revisión del proceso y obtención de conclusiones. (Realimentación)
En la primera fase intentaremos sacar todo el mensaje contenido en el enunciado mirando el problema pausadamente y con tranquilidad para saber claramente cuál es la situación de partida, cuál la de llegada y lo que hay que lograr.
En la segunda fase, se debe tratar de acumular distintas formas de ataque del problema. Se trata de que fluyan de la mente muchas ideas, aunque en principio puedan parecer descabelladas, en ocasiones las más estrafalarias pueden resultar las mejores. Para facilitar el flujo de ideas posibles, nos podemos ejercitar en la práctica de unas cuantas normas generales, que permiten construir diversas estrategias en la resolución de problemas.
En la tercera fase, es el momento de juzgar de entre todas las estrategias que han surgido, aquella o aquellas que tengan más probabilidad de éxito. Después de elegir una la llevamos adelante con decisión y si no nos condujera a buen puerto volveríamos a la fase anterior de búsqueda de estrategias hasta conseguir dar con la o las adecuadas que nos conduzcan a la solución.
En la cuarta fase, ya se ha decidido finalizar el trabajo sobre la resolución del problema que nos ocupa, no importa mucho que se haya resuelto o no; a veces se aprende más de los problemas intentados con interés y tesón... y no resueltos, que de los que se resuelven casi a primera vista.
El objetivo que se pretende, que es tratar de mejorar los procesos de pensamiento en la resolución de problemas, puede quedar perfectamente realizado tanto en un caso como en el otro. Lo que sí es muy importante para conseguir el objetivo, es la reflexión profunda sobre la marcha que se ha seguido. Esta fase del proceso puede ser la más provechosa de todas... y la que con más frecuencia olvidamos de realizar.
Las estrategias nos permiten transformar el problema en una situación más sencilla y que sepamos resolver. Es conveniente y necesario a la hora de resolver problemas, conocer las posibles estrategias o herramientas heurísticas que existen. Estas son:
1.- ANALOGÍA O SEMEJANZA: Consiste en la búsqueda de semejanzas (parecidos, relaciones, similitudes) en el “archivo” de la experiencia, con casos, problemas, juegos etc. que ya se hayan resuelto.
2.- SIMPLIFICAR, PARTICULARIZAR: Consiste en pasar de la consideración de un conjunto de objetos dado a considerar un conjunto más pequeño (o incluso un solo objeto) contenido en el conjunto dado. Particularizar, significa simplificar el problema haciéndolo más concreto y específico, hasta que sea posible hacer algún progreso.
3.- ORGANIZACIÓN, CODIFICACIÓN: La organización, en general, consiste en adoptar un enfoque sistemático del problema. Suele ser de gran ayuda enfocar el problema en términos de tres componentes fundamentales: antecedentes (origen y datos), el objetivo y las operaciones que pueden realizarse en el ámbito del problema.  -Técnicas asociadas: Esquema, Notación, Lenguaje, Figura, Diagrama, Gráfico, Modelos manipulativos
4.- ENSAYO Y ERROR: Consiste en realizar los siguientes pasos: 1.-Elegir un valor posible. 2.-Llevar a cabo con éste valor las condiciones indicadas por el problema. 3.-Probar si hemos alcanzado el objetivo buscado.
5.-REALIMENTAR O CONSIDERAR EL PROBLEMA RESUELTO:
Una vez trabajado y comprendido el problema, viene la toma de decisiones para la resolución del mismo.

TOMA DE DECISIONES
Este es uno de los procesos más difíciles a los que se enfrenta el ser humano. Hay que tener en cuenta que cada persona afronta la resolución de problemas de una forma diferente, basada en su experiencia y su historia de reforzamiento.
Para wikipedia.org, La toma de decisiones es el proceso mediante el cual se realiza una elección entre las opciones o formas para resolver diferentes situaciones de la vida en diferentes contextos: a nivel laboral, familiar, personal, sentimental o empresarial (utilizando metodologías cuantitativas que brinda la administración). La toma de decisiones consiste, básicamente, en elegir una opción entre las disponibles, a los efectos de resolver un problema actual o potencial (aún cuando no se evidencie un conflicto latente).
En términos básicos según Hellriegel, y Slocum (2004) es el “proceso de definición de problemas, recopilación de datos, generación de alternativas y selección de un curso de acción”.
Por su parte, Stoner, (2003) define la toma de decisiones como “el proceso para identificar y solucionar un curso de acción para resolver un problema específico”.
La toma de decisiones a nivel individual se caracteriza por el hecho que una persona haga uso de su razonamiento y pensamiento para elegir una solución a un problema que se le presente en la vida; es decir, si una persona tiene un problema, deberá ser capaz de resolverlo individualmente tomando decisiones con ese específico motivo.
En la toma de decisiones importa la elección de un camino a seguir, por lo que en un estado anterior deben evaluarse alternativas de acción. Si estas últimas no están presentes, no existirá decisión. Para tomar una decisión, cualquiera que sea su naturaleza, es necesario conocer, comprender, analizar un problema, para así poder darle solución. En algunos casos, por ser tan simples y cotidianos, este proceso se realiza de forma implícita y se soluciona muy rápidamente, pero existen otros casos en los cuales las consecuencias de una mala o buena elección pueden tener repercusiones en la vida y si es en un contexto laboral en el éxito o fracaso de la organización, para los cuales es necesario realizar un proceso más estructurado que puede dar más seguridad e información para resolver el problema.
Debemos incorporar el tema de la indecisión como parte del proceso de la toma de decisiones: Se puede considerar a la indecisión como falta de autonomía, que impide a un individuo tomar una decisión, elegir algún camino entre varios, o resolver alguna problemática. La ‘’indecisión’’ provoca hacer juicios prematuros sin tener la suficiente información requerida para procesarlo y agregando un valor ético y moral, muchas veces son inconscientes. Al preocuparse de problemas que no están a nuestro alcance o que no podemos resolver, solo podemos observar nuestra falta de capacidades, por lo cual entramos en bloqueos emocionales y conflictos para toma de decisiones. Teniendo en cuenta que lo más común para llegar a un bloqueo, son los miedos.
La indecisión se define como una falta de determinación ante una situación, es inseguridad, falta de carácter o valor. es un trastorno que destruye la seguridad y que se vuelve un problema a la hora de decidir, es la incapacidad de elegir entre dos o más opciones, como; decidir que ropa usar, que menú escoger en un restaurante o simplemente decir no a lo que no se quiere hacer, todo ello por la falta de confianza en sí mismo.
Volviendo a la toma de decisiones, tenemos que: En las organizaciones en general y en las empresas en particular suele existir una jerarquía que determina el tipo de acciones que se realizan dentro de ella y, en consecuencia, el tipo de decisiones que se deben tomar, la Ciencia administrativa divide a la empresa en 3 niveles jerárquicos:
Nivel estratégico.- Alta dirección; planificación global de toda la empresa.
Nivel táctico.- Planificación de los subsistemas empresariales.
Nivel operativo.- Desarrollo de operaciones cotidianas (diarias/rutinarias).
Conforme se sube en la jerarquía de una organización, la capacidad para tomar decisiones no programadas o no estructuradas adquiere más importancia, ya que son este tipo de decisiones las que atañen a esos niveles. Por tanto, la mayor parte de los programas para el desarrollo de gerentes pretenden mejorar sus habilidades para tomar decisiones no programadas, por regla general enseñándoles a analizar los problemas en forma sistemática y a tomar decisiones lógicas.
A medida que se baja en esta jerarquía, las tareas que se desempeñan son cada vez más rutinarias, por lo que las decisiones en estos niveles serán más estructuradas (programadas).

DEFINICIONES CLÁSICAS DE LOS PROCESOS DE TOMA DE DECISIONES.
Se presentan a continuación algunas definiciones clásicas de los procesos que se dan en la toma de decisiones y que pueden aclarar de forma importante Dentro de este proceso se dan una serie de conductas que necesitan definición y en tal sentido, Hastie, (2001) plantea las siguientes, las cuáles sirven perfectamente para aclarar el proceso de toma de decisiones, como una parte de la resolución de problemas:
1.  Decisiones. Son combinaciones de situaciones y conductas que pueden ser descritas en términos de tres componentes esenciales: acciones alternativas, consecuencias y sucesos inciertos.
2.  Resultado. Son situaciones descriptibles públicamente que ocurrirían si se llevasen a cabo las conductas alternativas que se han generado en el proceso de toma de decisiones. Como todas las situaciones son dinámicas, según avanza y continúa la acción el resultado puede variar.
3.  Consecuencias. Son las reacciones evaluativas subjetivas, medidas en términos de bueno o malo, ganancias o pérdidas, asociadas con cada resultado.
4.  Incertidumbre. Se refiere a los juicios de quien toma la decisión de la propensión de cada suceso de ocurrir. Se describe con medidas que incluyen probabilidad, confianza, y posibilidad.
5. Preferencias. Son conductas expresivas de elegir, o intenciones de elegir, un curso de acción sobre otros.
6.   Tomar una decisión se refiere al proceso entero de elegir un curso de acción.
7.   Juicio. Son los componentes del proceso de decisión que se refieren a valorar, estimar, inferir que sucesos ocurrirán y cuáles serán las reacciones evaluativas del que toma la decisión en los resultados que obtenga.

Generalmente las decisiones deben ser tomadas en 3 contextos o ambientes:
Decisiones en condiciones de certeza
En este contexto se tiene conocimiento total sobre el problema (información exacta, medible y confiable acerca del resultado de cada una de las alternativas consideradas), y las opciones de solución que se planteen van a causar siempre resultados conocidos e invariables. Al tomar la decisión sólo se debe pensar en la opción que genere mayor beneficio. Ante un ambiente de certeza o certidumbre, los individuos poseen plena información sobre el problema, las soluciones alternativas son obvias y los posibles resultados de cada decisión son claros. En estas condiciones, los individuos pueden prever e incluso controlar los hechos y resultados al disponer de un adecuado conocimiento y una clara definición tanto del problema como de las soluciones alternativas. En este contexto, la toma de decisiones es relativamente fácil. El responsable de la toma de decisión elige la solución que aporte el mejor resultado potencial. No obstante, no hay que olvidar que un problema puede tener muchas posibles soluciones, y calcular los resultados esperados de todas ellas puede ser extremadamente lento y costoso.

Decisiones en condiciones de incertidumbre
Se posee información deficiente para tomar la decisión, no se tiene ningún control sobre la situación, no se conoce como puede variar o la interacción de la variables del problema, se pueden plantear diferentes opciones de solución pero no se le puede asignar probabilidad a los resultados que arrojen. Por esto, se le llama "incertidumbre sin probabilidad". Con base en lo anterior, hay dos clases de incertidumbre:
  • Estructurada: No se sabe que puede ocurrir entre diferentes opciones, pero sí se conoce que puede ocurrir entre varias posibilidades.
  • No estructurada: No se sabe que puede ocurrir ni las probabilidades para las posibles soluciones, es decir, se desconoce totalmente lo que puede ocurrir en un caso determinado en la vida.
Decisiones en condiciones de riesgo.
Se podría definir riesgo como la probabilidad de que suceda un evento, impacto o consecuencia adversa. En el proceso de toma de decisiones bajo riesgo el decisor tiene información completa para solucionar el problema, es decir, tiene conocimiento del mismo, conoce las posibles soluciones, pero no es capaz de diagnosticar con certeza el resultado de alguna alternativa, aun contando con suficiente información como para prever la probabilidad que tenga para llevarnos a un estado de cosas deseado.
En este tipo de decisiones, las posibles opciones de solución tienen cierta probabilidad conocida de generar un resultado. En estos casos se pueden usar modelos matemáticos o también el decisor puede hacer uso de la probabilidad objetiva o subjetiva para estimar el posible resultado. La probabilidad objetiva es la posibilidad de que ocurra un resultado basándose en hechos concretos, puede ser cifras de años anteriores o estudios realizados para este fin. En la probabilidad subjetiva se determina el resultado basándose en opiniones y juicios personales e individuales de cada persona. Los principales criterios de decisión empleados sobre tablas de decisión en ambiente de riesgo son:
·         Criterio del valor esperado.
·         Criterio de mínima varianza con media acotada.
·         Criterio de la dispersión.
  •  Criterio de la probabilidad máxima.
La toma de decisiones es la asociación de un curso de acción o plan con una situación determinada. El modelo generalmente aceptado, cumple los siguientes pasos o supone:
1. Realizar un modelo de la situación actual o una definición del problema.
2. Generar conductas alternativas posibles dentro del modelo de la realidad que se ha creado. Es una fase que depende de la creatividad del individuo. Se trata de imaginar las alternativas posibles. La crítica y autocrítica juegan un papel que compromete de forma importante la efectividad de este paso.
3.   Extrapolar los resultados asociados a cada conducta generada. con objeto de prever los resultados de ponerlas en práctica con los cambios que se producirán en la situación. Es una parte de la resolución de problemas que está muy sujeta a la incertidumbre, porque el resultado de nuestras acciones no depende solo lo que hagamos, sino que son fundamentales las reacciones de los demás que están involucrados en la situación.
4. Extraer las consecuencias de cada resultado, es decir, valorar la situación generada de acuerdo con los objetivos que se pretenden alcanzar. Para ello se valoran la probabilidad de que un resultado, es decir, su incertidumbre; junto con los beneficios o perjuicios que pueden conllevar que ocurra, es decir, las consecuencias de cada resultado.
5.   Elegir la acción que se va a llevar a cabo entre las que pueden producir el resultado que se busca. Una consecuencia inmediata de la evaluación de los resultados es la elección de la conducta más adecuada para resolver el problema.
6. Controlar el proceso cuando se lleva a cabo la acción. Cuando realizamos una acción entramos en el proceso de control de lo que hacemos, en el que se va monitoreando si el resultado actual va en el camino que esperamos o no.
7.   Evaluar los resultados obtenidos. Es el momento de repasar lo que se ha realizado con objeto de aprender para el futuro. Una revisión rápida del proceso que se ha llevado y de las conductas de los demás nos ayuda para mejorar nuestra toma de decisiones. La evaluación se ha de hacer basándose en los hechos acaecidos y en los resultados reales y medibles obtenidos.


A veces se considera la toma de decisiones como la parte que se realiza desde que se tienen las conductas alternativas generadas hasta que se realizan la elección de la acción a llevar a cabo. Pero otras veces se considera que todo el proceso está incluido en la toma de decisiones. (Tomado de El proceso de toma de decisiones y de resolución de problemas, Dr. José Antonio García Higuera)