domingo, 29 de enero de 2017

GNOSELOGIA Y EPISTEMOLOGIA

En ocasiones se confunden los términos gnoseología y epistemología o no se tiene claridad en el uso de los mismos y para entender un poco más acerca de ellos, revisaremos algunos autores y realizaremos una aproximación a sus similitudes y diferencias.

Frecuentemente, cuando se trata el “problema del conocimiento” se piensa que es una tarea de la gnoseología, mientras que, para otros es una tarea de la epistemología. Parece, que hay cierta confusión en el manejo de estos términos ya que se utilizan como sinónimos, aunque tienen sus diferencias.

El término Gnoseología proviene del Griego Gnosis y logos. Etimológicamente, tratado o ciencia del conocimiento. La reflexión filosófica sobre el conocimiento ha sido titulada con varios nombres y concebida desde diferentes criterios, los nombres más conocidos son: teoría del conocimiento, Epistemología, Metafísica crítica, Noética y otros. Los dos primeros son los más empleados.

Según el Diccionario Filosófico, la Gnoseología general, se orienta hacia la determinación de una idea general de ciencia para estimar el grado de cientificidad característico de una disciplina determinada. Conlleva dos trámites:

(1) Analítico (Gnoseología general analítica), destinado a determinar «anatómica» o estructuralmente las partes formales constitutivas de todas las ciencias.

(2) Sintético (Gnoseología general sintética): estudia la constitución dinámica o «fisiológica» de las ciencias en funcionamiento.

Como epistemología se denomina la disciplina cuyo objeto de estudio es la naturaleza, el origen y la validez del conocimiento. La palabra se compone con las voces griegas ἐπιστήμη (epistéme), que significa ‘conocimiento’, y λόγος (lógos), que traduce ‘estudio’ o ‘ciencia’.

La epistemología, como tal, es una rama de la filosofía que estudia los fundamentos y métodos del conocimiento científico. Para ello, procura dar respuestas a interrogantes tales como: ¿qué es el conocimiento?, ¿cómo se produce el proceso de razonamiento en la mente humana?, ¿cómo determinamos que aquello que hemos entendido es, en efecto, verdad?

Así, la epistemología también se encarga de estudiar el grado de certeza del conocimiento científico en sus diferentes áreas, con el objetivo principal de estimar su importancia para el espíritu humano. Como tal, la epistemología también se puede considerar parte de la filosofía de la ciencia.

La epistemología surgió con Platón, quien oponía el concepto de creencia u opinión al de conocimiento. De este modo, mientras la opinión es un punto de vista subjetivo, sin rigor ni fundamento, el conocimiento es la creencia verdadera y justificada que se ha obtenido luego de un riguroso proceso de comprobación y validación. Así, según la teoría de Platón, el conocimiento es el conjunto de todas las informaciones que describen y explican el mundo natural y social que nos rodea.

La epistemología, además, provoca dos posiciones, una empirista que dice que el conocimiento debe basarse en la experiencia, es decir, en lo que se ha aprendido durante la vida, y una posición racionalista, que sostiene que la fuente del conocimiento es la razón, no la experiencia.

Por otro lado, la epistemología, desde el punto de vista de la filosofía, también puede referirse a la teoría del conocimiento o gnoseología. En este sentido, vendría a referirse al estudio del conocimiento y del pensamiento en general. No obstante, hay autores que prefieren distinguir la epistemología, que se enfoca fundamentalmente en el conocimiento científico, de la gnoseología.

Tanto gnoseología como epistemología, significan teoría o tratado del conocimiento y ambas tratan sobre el problema del conocimiento. Pero mientras la gnoseología “lo hace desde la perspectiva de los grandes sistemas filosóficos (Platón, Kant, Hegel por ejemplo) y de la crítica filosófica en relación a ellos (el caso de los empiristas ingleses del siglo XVII), la epistemología lo hace desde la perspectiva de la ciencia.”

Desde el punto de vista gnoseológico, el proceso de conocimiento debe comprenderse en la relación que existe entre sujeto-objeto y su resultado que es el conocimiento mismo. El sujeto, ente cognoscente, es decir, el ser humano; el objeto de conocimiento, es el universo, es decir, la naturaleza, la sociedad y el pensamiento humano. Por lo que en términos generales, la gnoseología establece para el proceso cognoscitivo, los siguientes elementos:

1.      El sujeto cognoscente,

2.      El objeto del conocimiento.

3.      La relación de conocimiento entre el sujeto y el objeto,

4.      Los conceptos y categorías,

5.      El medio ambiente en que se da el conocimiento y situación socio histórica en que se produce.

 El conocimiento es por lo tanto, una interrelación dinámica entre sujeto-objeto mediada por los conceptos y categorías, y por supuesto inmerso dentro de un medio ambiente y un contexto socio histórico.

La gnoseología, aborda el problema del conocimiento a través de los siguientes aspectos centrales:

La teoría general del conocimiento, que intenta despejar incógnitas como: ¿es posible el conocimiento? ¿Sí? ¿No? ¿Hasta qué punto?; ¿Cuál es la fuente del conocimiento? ¿La Razón? ¿La experiencia? ¿Ambas?; ¿Cuál es la esencia del conocimiento? ¿Cuál es el origen de las categorías? ¿Sujeto? ¿Objeto? ¿Una relación entre ambas?; ¿Cuáles son las especies de conocimiento? ¿La razón lógica? ¿La intuición?

La teoría especial de las categorías, que procura dar respuesta a las siguientes preguntas: ¿Cuál es la naturaleza de la verdad? ¿Cuál es su criterio? ¿Qué son las categorías? ¿Cuál es su naturaleza? ¿Cómo se originan? ¿Son inmutables, universales y necesarias como lo quiere el racionalismo o por el contrario, son particulares, mutables y contingentes al modo del empirismo?

Por el otro lado, está la epistemología que centra su atención en “la reflexión crítica de la construcción de las teorías científicas específicamente, analizando su estructura, su naturaleza interna, sus principios generales y, cosa muy importante, la relación de estas teorías con los hechos y fenómenos que pretenden describir, explicar o predecir. También trata de establecer los criterios lógicos que se emplearán para aceptar como verdadera o falsa una Teoría.”

Se puede decir entonces, que la epistemología trata sobre el proceso de construcción del conocimiento específicamente científico, de la validez de las categorías y conceptos, y la correspondencia con la realidad. Es así que esta teoría o filosofía de la ciencia tiene como tareas las siguientes:

·         determinar la naturaleza de los conceptos científicos,

·         investigar la forma y la naturaleza de las teorías científicas,

·         analizar el método científico,

·         determinar los tipos de explicaciones,

·         diferenciar los tipos de razonamientos,

·         analizar los conceptos de la realidad y de la verdad y su relación con la ciencia,

·         discutir el problema del desarrollo científico,

·         reflexionar sobre el rol práctico, social y político de la ciencia,

·         realizar una reflexión crítica confrontando distintas posiciones acerca de la lógica de la construcción de las teorías, de su naturaleza, de sus principios generales, de las relaciones entre estos y los hechos o fenómenos que intenta describir,

·         explicar si es posible predecir,

·         establecer los criterios para aceptar como verdadera o falsa una teoría.

Aunque ambas tratan de lo mismo, resulta importante hacer una diferenciación: en el caso de la gnoseología, aborda el problema del conocimiento a través de los dos aspectos centrales ya indicados:

·         La Teoría General del Conocimiento y

·         la teoría especial de las categorías,

Es decir, tiene por objeto el conocimiento en general.

Mientras que, la epistemología aborda el problema del conocimiento desde el punto de vista científico, es decir, que tiene por objeto la ciencia.

La gnoseología, trata sobre el problema del conocimiento en general, cualquier tipo de conocimientos sea o no científico, y la epistemología, únicamente el conocimiento científico, aquel que se ha obtenido sobre la base de métodos.

Es así, que la epistemología trata únicamente el problema del conocimiento científico. Dicho conocimiento, surge del conocimiento de sentido común, como un perfeccionamiento, ampliación y profundización del mismo.

Por esa razón, el conocimiento científico se haya ligado a otro tipo de conocimientos, desde científicos, ideológicos hasta míticos o mágicos. Eso, hace que durante su construcción se incorporen categorías o estructuras que no son parte del conocimiento científico, sino del conocimiento en general. Tal situación, determina que sean tareas de la epistemología como ciencia del conocimiento, establecer leyes que rigen el proceso de construcción de la ciencia, evitar que se altere por la incorporación de conocimientos comunes o precientíficos, estar pendiente que los conceptos o categorías que se establecen para enunciar una teoría científica, sean respaldados por evidencia empírica, así como, demostrar su validez y objetividad.

Etimológicamente, epistemología y gnoseología significan lo mismo, pero, tienen diferencias de contenido y aplicación que todo investigador debe conocer. De esa manera, sabrá con mayor precisión cuándo está frente a un proceso de construcción de conocimiento común y cuándo ante uno de conocimiento científico o ciencia.

Generalmente se utiliza el título de teoría del conocimiento para referirse al estudio del conocimiento en general y el de Epistemología para el estudio del conocimiento y los métodos propios de las ciencias de la naturaleza, dónde intervienen dos elementos fundamentales: El primero un sujeto que conoce, también llamado conciencia cognoscente. El segundo es el objeto a conocer.

El conocimiento se presenta como una relación entre estos dos miembros, que permanecen en ella separados el uno del otro. Esta relación es a la vez una correlación; el sujeto, solo es sujeto para un objeto y viceversa. Pero esta correlación no es reversible, ser sujeto es distinto a ser objeto. La función del sujeto es aprehender al objeto y la función del objeto es ser aprehensible y aprehendido por el sujeto.

Vista desde el sujeto esta aprehensión se presenta como una salida del sujeto fuera de su propia esfera, una invasión en la esfera del objeto y una captura de las propiedades de este. Surge entonces, una imagen del objeto, que contiene sus propiedades.

Visto desde el objeto, el conocimiento se presenta como una transferencia de las propiedades del objeto al sujeto. Pero en este acto, el objeto tiene el predominio sobre el sujeto. El objeto es el determinante, el sujeto es el determinado.

Puesto que el conocimiento es una determinación del sujeto por el objeto, queda dicho que el sujeto se conduce receptivamente frente al objeto, esta receptividad no es pasiva, por el contrario puede hablarse de una actividad del sujeto, en el conocimiento, esta actividad no está referida al objeto, sino a la imagen del objeto, lo cual contribuye a engendrar la conciencia.

Al determinar al sujeto, el objeto se muestra independiente de él. Todo conocimiento se refiere a un objeto, que es independiente de la conciencia cognoscente.

Los objetos de dividen en reales e ideales. Llamamos real todo lo que nos es dado en la experiencia externa e interna. Los objetos ideales, por el contrario, se presentan como irreales, como meramente pensando, por ejemplo los objetos de las matemáticas, los números, las figuras geométricas. Lo singular es que estos objetos ideales, también poseen un ser en sí, es decir, trascendencia en sentido epistemológico.

Aparentemente parece que existiera contradicción entre el carácter trascendente del objeto y la correlación entre sujeto y objeto, antes señalada. El objeto solo se encuentra en esa correlación, en cuanto es objeto de conocimiento, pero no en sí, es decir, el objeto deja de ser objeto, cuando sale de la correlación, de igual manera ocurre con el sujeto.

El trabajo del objeto es determinar, influir, mover el sujeto; en cambio, el oficio del sujeto es ser determinado por el objeto, es como recibirlo en sí, salir a su encuentro.

Frente a la pregunta: ¿Es realmente posible una relación cognoscente entre el sujeto y el objeto, o se trata simplemente de una ilusión, un engaño?

Algunas respuestas que se han presentado por corrientes del pensamiento son:

El Dogmatismo: la posibilidad del conocimiento radica en la relación que se establece entre sujeto y objeto, es decir, el sujeto está en capacidad de percibir y captar al objeto. Este conocimiento adquirido es absoluto, de una vez para siempre. Para ellos las verdades son dogmas, tesis eternas e inmutables, dadas de una vez para siempre. La aparición del dogmatismo está unido al desarrollo de las creencias religiosas, a la exigencia de que se acepten por la fe de los dogmas establecidos en calidad de verdad indiscutible, no sujeta a críticas, y obligatorios para todos los creyentes.

El Escepticismo: es opuesto al dogmatismo y niega la posibilidad que el sujeto pueda aprehender al objeto. “Esto es imposible, por lo que debemos abstenernos de juzgar”. El Escepticismo se fija únicamente en el sujeto, en la función que este cumple en el proceso de conocimiento e ignora la significación del objeto. Todo conocimiento depende del sujeto y sus órganos de conocimiento. Pirrón, su fundador, negaba que las cosas pudieran captarse para los sentidos, como para el raciocinio. Expresaba la libertad de pensar cada uno lo que quiera, contradiciendo las leyes lógicas del pensamiento.

El Relativismo: no existe una verdad universalmente válida. La validez de la verdad está limitada al sujeto que conoce y juzga o a la humanidad entera, pero es dudoso que valga para seres con otra forma de organización. Un juicio que sea válido para el género humano, puede ser falso para otros espacios. La validez de cualquier juicio también está limitada por factores externos, como la influencia del medio y del espíritu del tiempo, la pertenencia a un círculo social o cultural etc.

El Agnosticismo: los Agnóstico niegan totalmente la posibilidad de conocer la realidad. El hombre no puede tener una representación auténtica del mundo, es decir, conocerlo. El Agnosticismo tiende a limitar la ciencia, a renunciar al pensamiento lógico, a marginar el conocimiento de las leyes objetivas de la naturaleza y la sociedad.

El Pragmatismo: determina el significado de la verdad, a la utilidad práctica, lo útil, lo valioso. Para el Pragmatismo el hombre es un ser práctico, destinado a actuar. Considera que el hombre no es un ser pensante, sino de voluntad y de acción; su intelecto no está íntegramente al servicio de su voluntad. El intelecto no le es dado al hombre para investigar, sino para orientarse en la realidad, siendo verdadero todo aquello que resulta útil y provechoso para la vida humana.

El Materialismo: comprende la conciencia como un producto de la materia y la concibe como un reflejo del mundo exterior, con lo cual afirma que la naturaleza, es cognoscible. Sin conocimientos es imposible realizar la obra más simple, si no se supiera lo que ocurre en el mundo, no podríamos trabajar y vivir en él.

El hombre no es un simple espectador del mundo, sino actor, creador. En la actividad práctica y en el trabajo, dispone de todo lo necesario para puntualizar las indicaciones de los órganos de los sentidos, para llegar hasta la esencia del asunto, para penetrar en la profundidad de los fenómenos que se estudian. En el proceso del trabajo y la actividad productiva, el hombre penetra en la esencia del mundo circundante, lo conoce.

El Positivismo: cree que el hombre debe renunciar a conocer el ser mismo de las cosas y contentarse con verdades sacadas de la observación y de la experiencia. El Positivismo quiere ser una posición neutral entre el idealismo y el materialismo. Considera que el objetivo de la ciencia es la descripción estricta de los hechos suministrados por las sensaciones, investigar los hechos a partir de lo que es el mundo, ya que, existe independientemente del hombre; es el hombre quien depende del mundo.

Son claras entonces, las diferencias y es importante tenerlas presentes, para entender mejor cual es el campo de la gnoseología y el de la epistemología y por lo tanto el proceso de construcción de la ciencia como la forma en que se acuerpa el conocimiento científico.

Fuentes consultadas:

Diccionario filosófico. Manual de materialismo filosófico (prólogo de Gustavo Bueno)




martes, 27 de diciembre de 2016

NUEVOS ESCENARIOS PARA LA EDUCACIÓN

El inexorable avance del tiempo nos coloca frente a la necesidad de hacer fecunda nuestra imaginación y creatividad para dar respuestas exitosas a las demandas de la sociedad. Ya se nos hace difícil reconocer el tiempo en que vivimos, no sabemos si estamos en el futuro hecho presente o en el presente hecho pasado, pero lo cierto del caso, es que tenemos un reto que afrontar y este no es otro que atender los nuevos escenarios para la educación.

Trabajar la prospectiva en educación es poco menos que hacer realidad las fantasías creadas en o por nuestras mentes.  Los niños y jóvenes son cada vez más de generaciones distintas a las de sus maestros o profesores, lo cual viene incidiendo de manera negativa en el rol del docente y en el papel del aula o del campus universitario.

El dominio y las destrezas tecnológicas mostradas por estos niños y jóvenes son inversamente proporcionales a las mostradas por la generalidad de los docentes y esto es producto de una diversidad de factores que son difíciles de manejar. Entre los principales tenemos: nuestras universidades forman profesionales para el pasado y no para el futuro y esto se debe a los diseños curriculares y la bibliografía utilizada.
 
Es necesario este cuestionamiento para poder entender que la velocidad a la cual se elaboran e imprimen los textos o libros de papel, no permite cubrir la demanda que por vía tecnológica tienen los educandos y por tanto se debe dar prioridad a las editoriales digitales para poder satisfacer la creciente demanda de textos actualizados y que permitan la educación en prospectiva. Igual sucede con los diseños curriculares, la adaptación de los mismos a los tiempos de desarrollo tecnológico, es impropia para atender el desarrollo de nuevos modelos en todas las áreas del saber y esto es consecuencia del proceso paquidérmico que impera en los entes encargados de las políticas públicas en materia educativa.

Aún seguimos manteniendo los 3 tipos de educación conocidos hasta ahora: educación formal, no formal e informal con sus conceptos inalterables. Formal: “Sistema educativo altamente institucionalizado, cronológicamente graduado y jerárquicamente estructurado que se extiende desde los primeros años de la escuela primaria hasta los últimos de la Universidad”.
 
No formal: “Toda actividad organizada, sistemática, educativa, realizada fuera del marco del sistema oficial, para facilitar determinadas clases de aprendizaje a subgrupos particulares de la población”.
 
Informal: “Proceso permanente en el que todo individuo adquiere y acumula conocimientos, habilidades, actitudes y modos de discernimiento mediante las experiencias diarias y su relación con el medio ambiente”

La educación formal atiende los primeros estadios vitales:  infancia, adolescencia y juventud y  es un derecho de todos pero por diferentes motivos no llega a todo el mundo, es además limitada en tiempo.

La educación no formal, va satisfaciendo de manera puntual y limitada en el tiempo, las necesidades específicas de cada individuo a lo largo de toda la vida, no se dirige de forma global a todos los individuos, sino que se centra de forma especializada en colectivos determinados con el fin de satisfacer objetivos concretos.

La educación informal estará presente a lo largo de toda la vida del individuo y abarca a todo tipo de individuos y en todo espacio de convivencia.

Según M.Dolors Corretgé, la  nueva sociedad del aprendizaje exige un cambio radical en el planteamiento, sistematización y organización de la educación que atienda a nuevos fenómenos:

1. La consolidación del derecho a la educación y la democratización del acceso a ésta
2. Los cambios en la estructura demográfica de la población
3. El avance de las nuevas tecnologías
4. Los grandes cambios políticos
5. La reorganización económica
6. Los cambios sociales y culturales

La interrelación entre todos ellos debe conllevar a cambios sin precedentes, partiendo de la idea que se hace necesaria una educación a lo largo de toda la vida y que esta debe ser vista como algo mucho más complejo que la simple instrucción, ya que es un proceso permanente que guiará y marcará la vida de cada aprendiz, por lo que debe entenderse que la escuela no es la única sede de formación, ni ella puede aportar todo el bagaje cultural, profesional y personal, necesario para el desarrollo de todo individuo.

Todo ello debido a que la educación debe atender de manera exitosa, la satisfacción de una serie de funciones:
 
·         Transmisión del bagaje cognitivo cultural
·         Formación para la ciudadanía
·         Preparación para la vida activa
·         Integración en el grupo y la sociedad
·         Desarrollo personal

Por tanto se hace necesario cuestionar el rol que hasta ahora le ha sido dado al docente, ya que para lograr los aspectos anteriores, se necesita algo parecido a un superhéroe, pero nuestro docente, es un ser humano que con ahínco y dedicación se ha preparado en condiciones inapropiadas para el exigente rol que la sociedad le demanda, además de contar con remuneraciones que en ocasiones solo le permiten cumplir con las necesidades primarias y secundarias, quedando las demás necesidades de la pirámide de Maslow, en solo sueños inalcanzables.

Igual situación tenemos con las sedes educativas y los campus universitarios, que a la luz de las insuficiencias presupuestarias, se hacen invivibles para nuestros estudiantes por la falta de las comodidades mínimas y la falta de dotación didáctica y tecnológica propia de los tiempos que vivimos y que aceleran el proceso de deserción escolar como consecuencia del aburrimiento y la insatisfacción.

A los factores anteriores, debemos agregar la visión errónea que se ha desarrollado en el mundo educativo, al ser vista y percibida como una obligación y no como el descubrir de los nuevos saberes y su aplicación para el mejoramiento de la calidad de vida. Para los humanos, todo lo que les es impuesto, tiene como reacción inevitable, el rechazo inmediato y por ello, la educación vista como una obligación, tiene la batalla perdida aún antes de iniciar actividades.

Mercé Gisbert de la Universitat Rovira i Virgili, nos dice que: La llamada sociedad del conocimiento gira alrededor de la revolución tecnológica y la digitalización de todos los aspectos de la vida, a la vez que ha generado importantes cambios en todas las dimensiones: económica, política, sociocultural y educativa. Ha instaurado nuevas formas de aprender, de comunicarse, de relacionarse; en definitiva, ha creado nuevos estilos de vida y nuevas formas de aprender a aprender. Pero para poder entender, en toda su magnitud, el significado de esta expresión hemos de considerarla desde las tres acepciones que con más frecuencia se utilizan para denominar los efectos de la tecnología: sociedad de la información, sociedad de la comunicación y la sociedad red y de allí que, los grupos pequeños, la comunicación asíncrona, la superación de las coordenadas espacio-temporales y unos proyectos formativos orientados al estudiante y al proceso de comunicación didáctica, más que a los contenidos, configuran un escenario de aprendizaje mucho más rico, pero a la vez, mucho más complejo desde todos los puntos de vista.

Otro factor importante según Gisbert, es el “Flipped Classroom” como un nuevo modelo de aprendizaje mixto (blended learning), en el que la tecnología tiene un papel fundamental y las horas presenciales de clase se utilizan para que el profesor interactúe con los estudiantes y en el que es fundamental el tiempo de trabajo de los estudiantes más allá del tiempo compartido con el profesor.

Nuestros estudiantes no solo viven en una sociedad tecnológica, sino que también deberán trabajar en ella. Por esta razón, tenemos la responsabilidad de ayudarles a adquirir no solo las competencias específicas de los contenidos de su titulación, sino también las competencias básicas necesarias, además de las específicas, para poder enfrentar con éxito su desarrollo personal y profesional de una manera crítica y a la vez constructiva. Es a estas competencias a las que la Dirección General de Educación y Cultura de la UE (Comisión Europea, 2007) ha denominado clave.

Pero ¿qué son las competencias clave?: según la Comisión Europea (2007, p. 6), “... las competencias clave son aquellas de valor particular, que tienen áreas múltiples de utilidad y son necesarias para todos”. Estas han de aportar beneficios en un amplio espectro de contextos y, por lo tanto, han de ser aplicables a diferentes y múltiples áreas del desarrollo vital.

El desarrollo de esas competencias clave implica nuevos escenarios para la educación y estos deben:

1. Permitir a los individuos que las adquieren ayudar a mejorar el nivel de beneficios tanto económicos como sociales.
2. Traer beneficios a una multiplicidad de contextos y ser aplicables a diferentes áreas de la vida.
3. Reducir el énfasis en aquellas que se consideran de uso específico para un oficio, profesión o situación vital en particular.

En este marco, la Comisión Europea (2007) define las competencias clave que se detallan a continuación:

1. Comunicación en lengua materna.
2. Comunicación en lengua extranjera.
3. Competencia matemática y básica en ciencia y tecnología.
4. Competencia digital.
5. Aprender a aprender.
6. Competencia social y cívica.
7. Iniciativa y espíritu de empresa.
8. Conciencia y expresión culturales.

Estas competencias claves deben verse desde el punto de vista holístico y ser trabajadas de manera conjunta, en cuanto a formación y aprendizaje, ya que ellas involucran la movilización de destrezas prácticas, así como habilidades cognitivas y creativas, así como actitudes, motivación y valores.

Desde muchos puntos de vista, las exigencias del actual mundo laboral y profesional implican la creación de escenarios para la formación y el aprendizaje que cumplan con la misión de preparar a los ciudadanos y futuros profesionales para solucionar problemas reales en tiempo real y optimar al máximo el proceso de aprendizaje, a la vez que construyen conocimiento y son capaces de retenerlo.
 
De igual manera, el continúo avance de las TIC´s, la reformulación de los espacios formativos y las redes de comunicación, permiten generar espacios para la inteligencia distribuida. De allí que los procesos de simulación y la incorporación de casos de estudios a ser resueltos de forma práctica, pasan a ser las nuevas herramientas didácticas de preferencia para poder dar respuesta exitosa a esas demandas sociales.

La educación no presencial y asincrónica, debe dejar de ser cuestionada y pasar a ser aceptada como alternativa válida para todos aquellos aprendices digitales, a quienes los métodos, sedes y campus tradicionales, les aburre y en contraposición, pueden contribuir activamente a la deserción escolar.

El uso de las TIC´s en el ámbito educativo, así como la llegada de estudiantes alfabetizados digitalmente, conllevan a la necesidad de revisar y adaptar el papel formativo de la educación con la inclusión de los escenarios y la simulación como herramientas didácticas y procesos fundamentales para el aprendizaje.

Simulación y escenarios en los cuales, el participante debe asumir nuevos retos durante el desarrollo de su proceso de aprendizaje, así como permitir a las instituciones educativas, tomar consciencia que no todo el proceso de aprendizaje se desarrolla en los espacios educativos y por tanto, considerar las potencialidades de los escenarios tecnológicos no solo para mejorar el nivel de innovación, sino también para favorecer la capacidad de relación con el entorno y aumentar en consecuencia, el grado de empleabilidad para un estudiantado acostumbrado al hecho que, el uso de la tecnología, es una tarea cotidiana.

La educación, como sistema, proceso y política pública, debe reconocer que no hay nada más desigual que tratar a todos por igual, ignorando las diferencias propias existentes entre todos los humanos y por tanto debe darle cabida a estos nuevos escenarios y nuevas formas de permitir la formación personal y profesional, según sean sus intereses, a aquellos disconformes con el sistema y modelo tradicional educativo.

Debe permitirse la incorporación en nuestras universidades e institutos universitarios, de procesos de formación para docentes capacitados en métodos y modelos educativos alternativos, que aseguren el cumplimiento del precepto constitucional en cuanto al papel de la educación en el marco de esta sociedad del futuro.

domingo, 27 de noviembre de 2016

EL NUEVO ESCENARIO MUNDIAL: ODIO, XENOFOBIA, EXCLUSIÓN Y RACISMO

Los años finales del siglo XX produjeron alegrías y llenaron de esperanza a muchas personas. Cayó el muro de Berlín, se reunificaron países y familias, se avizoraron cambios en el mundo político y económico, surgieron líderes con ofertas de renovación social, algunas economías tuvieron momentos esperanzadores y se vislumbraba un nuevo milenio pleno de oportunidades para la raza.

También comenzó la preocupación por cuidar el planeta, se hizo real la amenaza del cambio climático y la superpoblación mundial, la necesidad de utilizar energías alternativas y disminuir las emisiones de los gases de efecto invernadero, se hizo palpable la crisis del agua y la contaminación ambiental, por lo que al desaparecer algunas preocupaciones, inmediatamente surgieron otras.

Pero el nuevo milenio nos encuentra con un retroceso impensable en materia humana, social y de derechos fundamentales. Con el surgimiento de los nuevos liderazgos, reaparece contradictoriamente un volver a tiempos pasados que creíamos superados. Hay un resurgir de antivalores que está sembrando su semilla entre nuestros niños y jóvenes.

Aparecen grandes demostraciones de odio, producto de las divisiones socio políticas alentadas por esos nuevos liderazgos, reaparece el racismo con más fuerza, se reimpulsa la división social usando el clasismo como arma estratégica, todo esto aupado desde cúpulas políticas que buscan la división como estrategia para el dominio socio cultural, se hace patente como nunca antes el famoso “divide y vencerás”, se dividen los países, las sociedades, las familias y surge una ola de odio, xenofobia, exclusión, racismo, estigmatización y destrucción que ha llevado el peligro a todo el orbe terráqueo.

Desde los ataques a las torres gemelas, las guerras en el oriente medio, la criminalidad en países por causas políticas o de guerras entre mafias o por control de territorios, hasta las pruebas nucleares y otros tipos de armamento que impiden que se alcance la paz mundial y que los ciudadanos del mundo puedan vivir sin temor a las sirenas, los ataques o a la necesidad de ver partir a los hijos a combatir en guerras ajenas y de las cuales poco volverán.

Los falsos mesías que ofrecen cambios para que todo siga igual, han encontrado seguidores en los resentimientos sociales, raciales o religiosos, inducidos por los mismos hombres que dicen luchar por la paz, Seguidores que se convierten en fanáticos y que no atesoran ni la vida propia y por tanto mucho menos la vida ajena.

Vemos el surgimiento de los movimientos de sicarios, camisas negras o marrones o rojas, dispuestos a acabar con aquellos que no sean adeptos a los falsos ideales que defienden o que se nieguen a plegarse a los mismos. Los carros bombas, los atacantes suicidas, las bandas armadas organizadas con el nombre que se les quiera dar, prestar a sembrar el terror y asesinar por intereses políticos, los secuestros, el cibercrimen, las armas químicas o biológicas, los atentados a transportes masivos de pasajeros o sitios de entretenimiento, son apenas muestra de hasta dónde son capaces de llegar algunos en busca del poder y la dominación.

El nuevo milenio nos encontró con personajes Castro y Osama bin Laden o Usama bin Ladin (أسامة بن لادن), fue un terrorista yihadista de origen saudí, miembro de la familia bin Laden y conocido por ser el fundador de la red terrorista Al Qaeda y rápidamente, sin que mucha gente se diese cuenta, surgieron a la luz del discurso divisionista y de odio otros líderes populistas en América Latina y en Europa, pero ahora también el falso populismo ha encontrado en los Estados Unidos de América, un terreno fértil para su siembra.

Ya conocidos los casos de Panamá con Noriega, Venezuela con Chávez, Argentina con los Kirchner, Brasil con Lula, Bolivia con Morales, Ecuador con Correa, Paraguay con Lugo, Nicaragua con Ortega, llega el caso del asesinato de doce personas del semanario Charlie Hebdo en enero de 2015, el de Podemos en España y el caso de Rodrigo Duterte, presidente de Filipinas, quién dice que estaría feliz de matar a drogadictos como Hitler masacró a judíos y no contentos con esto, vemos casos como el de Recep Tayyip Erdoğan en Turquía a quién en 1998 se le prohibió ocupar cualquier puesto en la administración pública y fue sentenciado a diez meses de cárcel acusado de intolerancia religiosa y que actualmente realiza una purga contra militares y civiles y el de Trump, quién llega al poder en los Estados Unidos, montado en el discurso de exclusión, odio, xenofobia y racismo.

Lo anterior nos obliga a preguntarnos, ¿Qué pasó con nuestro mundo?, ¿Cuándo los antivalores pasaron a formar la nueva sociedad?, ¿Qué pasó con la educación para formar ciudadanos capaces de convivir?, ¿Cuándo se perdió el control del mundo?

Cristina Sen, periodista española escribió el 22/07/2016 en el diario La Vanguardia de Barcelona, España, lo siguiente: El discurso del odio se extiende por toda la sociedad europea. Los mensajes contra las personas inmigrantes y refugiadas se están utilizando por determinados partidos políticos para acceder al poder. En este contexto, internet está permitiendo que el racismo y la xenofobia se difundan fácilmente y que se empiece a considerar “normal” que en las redes y en los comentarios anónimos en los medios de comunicación digital se insulte llegando en muchos casos al delito pero quedando impune. Así lo atestigua el estudio “Contextos, experiencias y respuestas al discurso del odio en internet” realizado por la Universidad de Barcelona en colaboración con diez entidades de investigación en el ámbito social de España, Italia, Francia, Rumanía y el Reino Unido.

El 25/07/2016, el periodista Francisco Herrera Aráuz, refiriéndose al presidente Correa, escribió para el portal Ecuamex lo siguiente: La tendencia del amor-odio nació justificada entre sus legítimos contendores que disputaron la campaña electoral inicial allá por el 2006. Desde ese momento, por el mero hecho de haberlos ganado se convirtió en un justificativo para expandir conceptos que trataban de menospreciarlo, eliminarlo, o culparle de muchos males que sobrevendrían al país por haberlo elegido. De hecho, en los corrillos de esos días la frase cruel que rezaba “O lo tumbamos o lo matamos” salía con fuerza de ese sentimiento del odio político que nunca aceptaría a Rafael Correa y todo lo que el significaba para la nación.

Omar Porcayo, editor de HuffPost voces, escribió: “El discurso de odio de Trump ya se transformó en ataques racistas de estadounidenses a mexicanos” y en Venezuela vemos que el alto comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Zeid Ra'ad Al Hussein, solicitó el 13 de junio de 2016 al Gobierno y a la oposición de Venezuela que resuelvan sus diferencias y el conflicto reinante en el país sin usar la violencia y el discurso del odio.

En su libro El discurso del odio André Glucksmann afirma que el odio existe, que es preciso superar el “buenismo” y aceptar la existencia del odio, y dedica los tres grandes apartados del libro al análisis de tres versiones del odio, actuales y a la vez de antigua raigambre: el antiamericanismo, el antisemitismo y la misoginia.

Para Wikipedia: El discurso de odio, es la acción comunicativa que tiene como objetivo promover y alimentar un dogma, cargado de connotaciones discriminatorias, que atenta contra la dignidad de un grupo de individuos. Dicho discurso es propagado con intención maligna para incitar al interlocutor, o lector, a que lleve a cabo acciones destructivas en contra de un grupo, por lo general, históricamente discriminado. Según la Recomendación No. R (97) 20 del Comité de Ministros del Consejo de Europa, las formas más comunes del discurso de odio son el racismo, la xenofobia, el anti-semitismo, entre otras basadas en la intolerancia. El discurso de odio ha generado un debate académico debido a que entra en conflicto con otros derechos, principalmente el derecho a la libertad de expresión. En este sentido, si las expresiones de, por ejemplo, nacionalismo exacerbado o etnocentrismo, no contienen en sí intencionalidad de atacar a un grupo determinado, entonces "no constituyen problemas suficientemente graves como para justificar la utilización de los instrumentos legales que protegen a las víctimas" del discurso de odio.

También de Wikipedia: Criterios para determinar la existencia de discurso de odio.

Al estar sujetas a diversas interpretaciones y opiniones, las manifestaciones de los discursos de odio se vuelven difíciles de definir. Por esta razón, establecer criterios "homogéneos y uniformes" que permitan identificar dicho discurso, ha sido un tema controversial puesto a debate. Gustavo Kaufman propone una fórmula que establece que para afirmar que un discurso de odio ha sido emitido, "se debe contar con los criterios A+B+C o A+B+D, siempre en un contexto dado". Dichos criterios son:

A) Criterio de grupo en situación de vulnerabilidad tipificado: Se expresan de forma explícita o implícita, pero indudablemente, referencias "a un grupo históricamente discriminado, en un tiempo y lugar determinados".

B) Criterio de humillación: Se puede manifestar de tres formas distintas. La primera implica la existencia de opiniones que degradan o humillan a un determinado grupo en situación vulnerable. La segunda forma consiste en la identificación de una referencia "simbólica o histórica precisa" que expresa apoyo hacia eventos cuyo propósito es humillar a los miembros de un grupo vulnerable. Por último, la tercera se manifiesta cuando a una persona se le atribuyen características denigrantes asociadas con prejuicios, claramente discriminatorios, sobre el grupo al que pertenece.

C) Criterio de malignidad: Se extiende una invitación dirigida hacia terceras personas, ya sea de forma explícita o implícita, para ser partícipes de acciones cuyo objetivo sea atentar contra la integridad de un grupo vulnerable.

D) Criterio de intencionalidad: Se caracteriza por la existencia de una intención deliberada para llevar a cabo acciones con las que se persiga humillar y degradar a los integrantes de un grupo discriminado.

Para que la fórmula propuesta por Kaufman funcione, es necesario que dichos criterios se desarrollen en contextos dados. Por contexto, el autor se refiere a una situación desarrollada en un lugar y tiempo determinados, en la que un grupo de individuos deba ser reconocido como discriminado; el discurso pueda ser considerado, con base en buenas razones, como humillante y perjudicial por los integrantes del grupo en cuestión; y que la malignidad y la intencionalidad de tal discurso se identifiqué en las acciones del emisor.

El discurso del odio es entonces un problema de discriminación y de exclusión, porque pretende apartar a un grupo de la vida social, pero es también de asimetría. No se trata sólo de intolerancia con una ética de máximos o con una doctrina comprehensiva del bien que no se comparte, sino del desprecio hacia un grupo social por una cualidad que el hablante considera despreciable. (Adela Cortina)

Tomado de Apuntes Cívicos Nro. 2: El CiberOdio, es un fenómeno creciente y global, crea un clima que normaliza la intolerancia, en todas sus formas y manifestaciones,  hacia inmigrantes, sin techo, homosexuales, musulmanes, judíos, gitanos, afro-descendientes y de todo ser humano que no encaje en su perspectiva de exclusión y poder. Hay dos razones del interés de los grupos racistas y neonazis por Internet. Si la población mundial alcanza ya los 7.000 millones de personas, los usuarios que se conectan a internet superan los 3.000 millones. Esa es una poderosa razón. La otra es la impunidad con que se mueve su odio, prácticamente sin limitación legal en muchos países.

Cuando el discurso se utiliza con tanta frecuencia y de manera sistemática, termina convirtiéndose en un recurso útil para confrontar, para evitar el diálogo real y profundo, para generar oleadas de desprecio hacia quienes piensan y actúan diferente y no es muy difícil poder imaginarnos, con un enorme susto, lo que puede ocurrir en nuestra sociedad si seguimos alimentando el odio. Si seguimos viéndolo como el recurso para ganar falsas batallas o para seguir imponiendo ideas, visiones o formas de ser. (Carlos Aldana)

¿Cómo superar el discurso del odio?

Cuando Nelson Mandela fue puesto en libertad, el 10 de febrero de 1990, tenía todas las razones para sentir odio y rencor a quienes le habían hecho pasar 27 años en una prisión inhumana por una condena injusta. Sin embargo, su reacción fue siempre de perdón y espíritu conciliador: “A punto de salir de la cárcel, Badenhorst se dirigió a mí directamente para desearme buena suerte a mí y a mi gente. Badenhorst probablemente había sido el más cruel y salvaje comandante que habíamos tenido en Roben Island. Pero ese día, en la oficina, comprendí que existía otro aspecto de su naturaleza, un lado un tanto escondido de su persona, pero que ahí estaba. Me ha servido siempre de recordatorio de que todo ser humano, incluso los que parecen más odiosos, tiene una parte noble, y si se mueve su corazón, es capaz de mostrar humanidad. Badenhorst no era el demonio; su falta de bondad había sido alentada por un sistema inhumano. Otro de los carceleros, el oficial Swart, había preparado una comida de despedida. Se lo agradecí. Al oficial James Gregory le abracé efusivamente. Durante los años en que me vigiló nunca discutimos de política, nuestros lazos no necesitaban de palabras. Hombres como estos me reafirman en mi fe en la humanidad”.

La ética cívica de una sociedad pluralista y democrática es la de la corresponsabilidad por los pronombres personales que constituyen los nudos de cualquier diálogo sobre lo justo. Los discursos del odio debilitan la convivencia y cortan los vínculos interpersonales y se da cuando la calidad de una sociedad democrática se mide, por el nivel alcanzado en el reconocimiento mutuo de la dignidad y no calculando hasta dónde se puede llegar dañando a otro sin incurrir en delito punible. (Adela Cortina)

Parafraseando a Alexander Guerrero: se tendrá que recurrir a la divulgación de los valores de la libertad  individual, llevar al ciudadano a un terreno donde comprenda que solo sus fuerzas propias podrán sacarlo del ámbito de pobreza.

Diseñar un estado protector de los derechos de la gente, de su libertad, su propiedad, su vida. A los sectores más débiles en el mercado laboral, la oferta política debe dirigir sus esfuerzos a la capitalización del factor humano, a prepararse para formarse en aquellos oficios requeridos por una economía que no podrá aislarse de las vicisitudes de las relaciones económicas internacionales, con las cuales hay que vivir en las malas o en las buenas.

Las políticas públicas estarna dirigidas a informarlo, prepararlo para esas profesiones que reclama la evolución de la sociedad tecnológica actual.

Para Kenan Malik: En cierto sentido, la restricción al discurso el odio se ha convertido en un medio, no de abordar las cuestiones específicas acerca de la intimidación o provocación, sino de hacer cumplir la regulación social general. Por ello, si nos fijamos en las leyes de discurso del odio en todo el mundo, no hay coherencia sobre lo que constituye incitación al odio. Gran Bretaña prohíbe el lenguaje injurioso, insultante y amenazante. Dinamarca y Canadá prohíben el discurso que es insultante y degradante. India e Israel prohíben el discurso que hiere los sentimientos religiosos e incita al odio racial y religioso. En Holanda, se trata de un delito de insultar deliberadamente a un grupo en particular. Australia prohíbe el discurso que ofende, insulta, humilla, o intimida a personas o grupos. Alemania prohíbe el discurso que atenta contra la dignidad de, o maliciosamente degrada o difama, un grupo. Y así sucesivamente. En cada caso, la ley define discurso del odio de una manera diferente.

Facebook, Twitter, Google y Microsoft han prometido una ofensiva contra la incitación al odio, suscribiendo nuevas normas de la UE que les obligan a eliminar la mayoría de los comentarios ofensivos en 24 horas.

Concienciar a los usuarios de lo que está prohibido por cada empresa.

Formar al personal para detectarlos mejor y responder a las expresiones de odio en línea.

Educar en valores y educar para la paz, esta será la mejor herramienta para erradicar el discurso y las conductas de odio por parte de esa parte de la población que hasta hoy utiliza tales herramientas.

domingo, 23 de octubre de 2016

LA MUERTE DE LAS IDEAS

Para Wikipedia, una idea (del griego ἰδέα 'aspecto, apariencia, forma', relacionado con εῖδος eîdos, ‘vista, visión, aspecto’) es una representación mental que surge a partir del razonamiento o de la imaginación de una persona. Está considerada como el acto más básico del entendimiento, al contemplar la mera acción de conocer algo.

La capacidad humana de contemplar ideas está asociada a la capacidad de razonamiento, autorreflexión, la creatividad y la habilidad de adquirir y aplicar el intelecto. Las ideas dan lugar a los conceptos, los cuales son la base de cualquier tipo de conocimiento científico o filosófico. Sin embargo, en un sentido popular, una idea puede suscitarse incluso en ausencia de reflexión, por ejemplo, al hablar de la idea de una persona o de un lugar.

Platón distingue dos modos de realidad, la primera, a la que llama inteligible y la segunda, a la que llama sensible. La realidad inteligible, a la que denomina "Idea", tiene las características de ser inmaterial, eterna, siendo, por lo tanto, ajena al cambio y constituye el modelo o arquetipo de la otra realidad, la sensible, constituida por lo que ordinariamente llamamos "cosas" y que tiene las características de ser material, corruptible, (sometida al cambio, esto es, a la generación y a la destrucción) y que resulta ser, no más que una copia de la realidad inteligible.

Las ideas, las creencias pueden alojarse en el consciente o el inconsciente. Pueden situarse también entre ambas instancias. En cualquier caso, cumplen una función positiva, aunque no lo sepamos apreciar a primera vista. Obtenemos de ellas un beneficio secundario y pueden acabar generando hábitos.

Según Gustavo Martin, si bien las ideas pueden manifestarse en cualquier momento, más y mejores resultados se presentarán cuando más relajados estemos y más propicio sea el escenario. Las ideas laten en todo proceso creativo, sin embargo, pocas gozan de su origen en un momento de inspiración. Acaso la idea se incube en un instante de Eureka, pero para que marche, la idea debe curtirse. Como ocurre con un buen vino, a las ideas hay que dejarlas madurar. Hay que trabajarlas. Necesitan ser trabajadas.

Las ideas como carácter principal pueden surgir en cualquier momento e incluso influye nuestra situación para establecer como aparecen, si estamos en una situación acelerada o con prisas aparecen ideas más rápidas, más mezcladas, pero si nos encontramos en una situación más relajada nos aparecen ideas más concretas, lentas.

¿Pero cómo surgen realmente estas ideas?

Influye mucho nuestro entorno, cuanto mejor sea el estado de ánimo en el cual nos encontremos o en una situación más óptima, favorecerá la aparición de ideas, es decir, las ideas se pueden fomentar con creatividad y con buen entorno y desarrollo.

Las neuronas son las que se encargan de estimular el cerebro poniendo en marcha los puntos del cerebro para estimular la creatividad, la imaginación. Esta estimulación se crea a través de una serie de piezas o pequeños fragmentos que se unen formando esa “idea” como si se tratara de un rompecabezas. El carácter que le damos de ”repentina” es porque todo esto aunque parezca un proceso muy complejo se produce en segundos y es el propio cerebro el que antes de mandarnos el mensaje se percata de la presencia de la nueva idea. (Tomado de: www.misclasesencasa.com)

Encontrar una buena idea o simplemente una idea, que sea una verdadera oportunidad en nuestra vida personal o de negocios, no es fácil. Se requiere una visión especial del entorno que nos afecta para ser capaz de identificar las necesidades que tengamos en ese problema específico. Aunque a veces estas surgen espontáneamente, solo en contadísimas ocasiones es así. La mayoría de las veces el detectar una oportunidad, el tener esa idea genial y oportuna en el momento específico, es producto de tres condiciones que tenemos que tener en cuenta: La experiencia, la observación y el conocimiento.

Por otra parte hay que tener una distinción entre la idea y la oportunidad, en ciertas ocasiones en nuestra vida, nos vienen oportunidades que no son producto de nuestras ideas, sino de situaciones de la vida que nos pautan caminos arbitrarios que debemos seguir, independientemente de nuestra manera de pensar. La idea viene de nuestra mente, las oportunidades vienen de acontecimientos externos, aunque una buena idea puede crear una oportunidad.

Vistos los criterios anteriores, estamos claros que las ideas provienen de la actividad cerebral en conjunto con el ejercicio activo de nuestra creatividad y personalidad, lo cual hace indispensable mantener nuestra mente activa y abierta a opiniones distintas. Para poder pensar, opinar, escribir o criticar, debemos generar ideas en concordancia con los temas tratados.

Para nuestros estudiantes, la generación de las ideas pasa a ser algo indispensable, sobre todo a la luz de los cambios acelerados que sufrimos en la sociedad actual. Las ideas son indispensables para poder manejarnos exitosamente ante tanta competencia y definitivamente es lo que nos hace seres racionales, sin embargo vemos con preocupación que en los últimos tiempos parece imponerse la reactividad al razonamiento y priva la violencia sobre la razón.

Esto nos lleva a preguntarnos ¿será que estamos en presencia de la muerte de las ideas? Esta preocupación surge al ver el comportamiento socio político de los protagonistas o líderes en distintos países, pero también cuando se analiza el comportamiento de los ciudadanos sometidos a los avatares de la vida post, post moderna. La violencia, los asesinatos indiscriminados, las guerras por imposiciones ideológicas o teológicas, la segregación por ideas políticas, el racismo y sexismo que comienzan a repuntar en todos los continentes.

Pero también debemos analizar la influencia del hiper desarrollo tecnológico que vemos en la actualidad y que bien es cierto ha permitido grandes inventos para el bienestar de la población en materia médica o de salud, tecnológica o industrial, de gobierno y en educación, no quedándose fuera de este ámbito de influencia ninguna área del saber.

Sin embargo, ¿Cuándo esta tecnología produce tantas facilidades en nuestra vida diaria o cotidiana, no conlleva también a quitarnos la creatividad y la generación de ideas, convirtiéndonos casi en seres autómatas o poco pensantes?

Nuestros estudiantes, como consecuencia del desarrollo tecnológico en materia información y comunicación, ¿se han convertido en adictos y esclavos del copy and paste o copiar y pegar, evitando así el desarrollo de ideas propias, de su libre personalidad y el fortalecimiento de su sistema pensante? Cualquiera podrá decir que esta pregunta no es más que una locura, pero quienes ejercemos docencia y cotejamos ensayos, trabajos o respuestas dadas por nuestros alumnos, con los contenidos que se encuentran en la red, vemos con preocupación que hacernos esta pregunta, no es tal locura.

De hecho, este artículo y la mayoría de mis escritos, comienzan con una búsqueda en la red y la publicación de las opiniones de terceras personas, esto lo realizo para luego dar inicio a la triangulación de las ideas y el análisis posterior para la generación de nuevas ideas o posturas. ¿Pero todos los que copian y pegan, triangulan y analiza?

La experiencia nos dice que no y de allí surge el temor que nos encontremos en el período de la muerte de las ideas, lo que en este momento no puede ser analizado ni catalogado como bueno ni como malo. Solo el decantar del tiempo y la historia por venir nos dirá si estuvimos errados o no y permitirá el análisis profundo del tema y sus derivaciones.

Pero lo que si es cierto, es que cuando vemos la dificultad de nuestros estudiantes para articular una idea, realizar un ensayo o un trabajo inédito, desarrollar una ponencia, o cuando vemos a muchos profesionales titubear ante una pregunta o sentirse en minusvalía y con temor cuando deben asistir a eventos, entrevistas o reuniones, surge la preocupación por la muerte de las ideas, lo cual podría ser catalogado como un indicio de falla y por ende la necesidad de revisión de nuestro sistema y modelo educativo a objeto de evitar el fracaso en la formación de ciudadanos útiles y profesionales exitosos.

La tecnología debe ser nuestra gran aliada y el sinónimo de nuestro desarrollo integral, pero si dejamos que sustituya nuestras funciones básicas y nos desplace en el criterio humano anulando nuestra capacidad de idear, entonces, definitivamente estaremos en presencia de la muerte de las ideas y como consecuencia de ello, asistiremos a la desaparición del pensamiento con las secuelas que de ello se deriven.

Aún estamos a tiempo de entender que la tecnología es una herramienta indispensable en nuestro día a día y que podemos hacer de ella nuestro principal aliado, pero para lograrlo debemos reimpulsar en todo el sistema educativo y en todas sus modalidades el desarrollo del pensamiento y la valoración de las ideas, aplicar la gamificación como estrategia indispensable y apoyar a nuestros docentes para su actualización permanente así como dotar a las instituciones educativas para alcanzar la calidad esperada y poder entonces contribuir todos al desarrollo del país.
 
Para finalizar, debo dejar claro que el hiper desarrollo tecnológico no es el único factor que interviene en la muerte de las ideas, pero es el que he seleccionado para ser desarrollado en este artículo. El tema da para realizar estudios profundos y análisis más específicos pero es sumamente extenso y por ello solo me he referido por ahora, a esta única variable interviniente.